Sorpresa. El Banco Central informó el martes que durante el segundo trimestre del año el Producto Interno Bruto (PIB) del país registró una disminución de 0,2% frente al mismo período del año pasado, una cifra que resultó peor que la ligera expansión de 0,1% proyectada tras el último Índice Mensual de Actividad Económica. Así, el primer semestre cerró en rojo en términos anuales, tras la contracción de 0,3% de los primeros tres meses de 2026.

En su último reporte de Cuentas Nacionales, el ente rector informó que el resultado entre abril y junio fue explicado por la caída de las exportaciones y la variación de existencias, lo que fue en parte compensado por el aumento del consumo.

Así, “la contracción del PIB se explicó, en gran parte, por la actividad minera. En cambio, el PIB no minero aumentó, impulsado por los servicios personales y el comercio”.

No obstante, descontada la estacionalidad, la actividad económica no registró variación respecto del trimestre anterior y destacó la incidencia al alza de la minería y los servicios personales, efecto que fue compensado por caídas trimestrales en construcción y en los servicios de transporte y de restaurantes y hoteles.

En el caso del consumo, los hogares tuvieron durante el segundo trimestre tuvo una expansión de 1,2%, siendo impulsado por el gasto en servicios, principalmente los de salud y turismo. El consumo de gobierno se expandió 1,8%, coherente con un incremento en los servicios de salud y educación.

Por su parte, la inversión tuvo un peor resultado. La formación bruta de capital fijo (FBCF) no registró variación en el período, debido a la compensación entre una caída en la construcción y otras obras, y un aumento en la maquinaria y equipo.

Esto, incidido por una menor inversión en obras de ingeniería, al mismo tiempo que destacaron mayores compras de equipos eléctricos y electrónicos.

Respecto del comercio exterior también tuvo un retroceso en el segundo trimestre. Las exportaciones retrocedieron 2,1%, resultado determinado por menores envíos de bienes, en particular cobre, mientras que las importaciones cayeron 1,6% incididas por menores internaciones de bienes, destacando los combustibles, productos químicos y vestuario.

Además, el ingreso nacional bruto disponible real presentó un crecimiento de 1,3%, reflejo del efecto positivo de los términos de intercambio. En tanto, el ahorro bruto total ascendió a 22,0% del PIB en términos nominales, compuesto de un ahorro nacional de 21,6% del PIB y un ahorro externo de 0,4% del PIB, correspondiente al déficit en cuenta corriente de la Balanza de Pago

El segundo trimestre registró el mismo número de días hábiles que el año anterior, con un efecto calendario nulo para el período.

Desempeño por actividad

Por sector, el agropecuario registró una disminución de 0,3% en el periodo, significando una caída generalizada de sus componentes y descontando la estacionalidad, la actividad exhibió una aceleración. Además, la pesca tuvo una baja de 5,9%, impulsado por la acuicultura.

La minería cayó 6,4% en línea con una menor extracción de cobre; en contraste, el resto de la actividad exhibió cifras positivas.

En tanto, la industria manufacturera disminuyó 0,3% en su actividad, incidido por la elaboración de alimentos que registró la principal baja y al alza destacaron la producción de químicos, petróleo, caucho y plástico y la elaboración de bebidas.

La electricidad, gas, agua y gestión de desechos (EGA) registró un aumento de 1,7%, explicado por un mayor valor agregado de la generación eléctrica.

La construcción cayó 3,2%, con disminución de  todos sus componentes y destacando por su incidencia las obras de ingeniería. Al contrario, el comercio aumentó 2,4%, resaltando las ventas minoristas y, en menor medida, las mayoristas y automotrices.

El transporte registró una variación de -0,6%, cifra que resume resultados heterogéneos dentro de la actividad. A la baja destacaron los servicios conexos y el transporte terrestre de carga, mientras que al alza lo hicieron el transporte aéreo y el terrestre de pasajeros.

La actividad comunicaciones y servicios de información subió 0,2%, determinada por un aumento en los servicios de información, efecto que fue atenuado por una menor actividad del sector comunicaciones.

Los servicios empresariales registraron una variación de -0,2%, cifra que dio cuenta de una contracción en las actividades profesionales y de un incremento en las actividades administrativas. En tanto, los servicios personales crecieron 2,4%; las actividades de salud y educación aumentaron, mientras que el resto de la actividad retrocedió. 

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