En 24 horas la región de Ñuble registró un tornado, nueve trombas marinas y grandes granizos, dejando al menos 30 casas afectadas, árboles caídos y cortes de electricidad.
En conversación con Teletrece a la hora, Elio Brufort, meteorólogo de la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), explicó las condiciones que ayudaron a la formación de estos eventos. “En general, siempre para la formación de los eventos tornádicos, llámese las trombas marinas o los tornados como tal, se requiere inestabilidad atmosférica como la principal componente y además de eso un índice de alta energía disponible de convección y viento”, dijo.
Además de esas tres condiciones, mencionó que en la jornada del sábado 29 de agosto se sumó una cuarta que potenció los eventos: “La temperatura de la superficie del mar se encontraba bastante cálida, por lo tanto, aportó demasiado calor que hizo que se provocara este evento más de nueve veces (registradas) en distintas localidades de las regiones de Ñuble y del Biobío”.
Respecto a por qué se desarrollaron estos eventos tornádicos en estas dos regiones, Brufort detalló que “en esa zona había inestabilidad después del paso del sistema frontal, por eso se concentraron ahí principalmente la ocurrencia de las trombas marinas y del tornado”.
La diferencia entre una tromba marina y un tornado
Si bien las trombas marinas y los tornados son generados por las mismas condiciones, su diferencia radica en el lugar en que se forman.
El experto explicó que “es el mismo fenómeno, salvo que la tromba acuática se forma en mar o en zonas de lacustres y el tornado, también llamado tromba terrestre en algunos lugares, es el mismo fenómeno que se forma sobre tierra”.
“Los dos bajan de nubes convectivas con características tornádicas, que quiere decir que son nubes que tienen un gran desarrollo vertical que pueden generar tormentas eléctricas, granizos y, además, están comenzando a girar de forma que transfieren ese movimiento y generan en primera instancia un embudo, que si toca tierra ya se transforma en un tornado”, agregó.
Respecto a la velocidad del viento que genera las trombas o los tornados, indicó que “suelen partir desde los 100 km/h y en la categoría Fujita mejorada hasta los 137 km/h para EF-0, hasta los 175 km/h para el EF1, y así hasta EF5, que son los tornados más destructivos que se han registrado”.
De forma preliminar se estableció que el tornado que afectó a la comuna de Yungay tiene una categoría EF-0 en la escala Fujita. “Eso quiere decir que los vientos posiblemente estuvieron sobre los 100 km/h, pero bajo los 137 km/h. Además de eso se ven los daños que causó”.
“Pudiese a llegar a quedar como EF-1, pero eso necesita una investigación, que se organice una comisión investigadora que vaya al lugar a ver los daños y así inferir qué velocidades de viento alcanzó”, afirmó.
Cómo anticipar la formación de trombas y tornados
En la entrevista, Elio Brufort sostuvo que eventos en que se registren tantas trombas marinas y tornados en un día “es muy poco usual, dentro de mi experiencia, es primera vez que veo que en Chile se produzcan tantas trombas marinas en una jornada. Más de nueve trombas marinas fueron avistadas y un tornado también. Es una zona tornádica, pero no al punto de que en un solo día se hayan registrado varios eventos diferentes”.
Para cerrar, afirmó que se pueden detectar las condiciones para formación de eventos tornádicos con aproximadamente 24 horas de anticipación, “pero saber en qué punto se va a formar un tornado es más difícil y eso si es que uno tiene los instrumentos adecuados, como por ejemplo, radares meteorológicos”.
Con dicha herramienta —actualmente no hay ninguna en Chile— “se podría determinar tal vez con 1 hora o media hora de anticipación a que se lleguen a formar este tipo de fenómenos meteorológicos”.