Fotografías del alcalde de Las Condes, Joaquín Lavín, con dos candidatos a constituyentes fuera de la lista “Vamos Chile” -conformada a inicios de enero entre los partidos RN, UDI, Evópoli y el Partido Republicano especialmente para competir en la Convención Constitucional- fue la primera alerta pública para parte del oficialismo: el riesgo de elegir solo cuatro y no los cinco escaños que ostentan en el distrito 11, zona tradicionalmente fuerte de la centroderecha compuesta por las comunas de Las Condes, Vitacura, Lo Barnechea, Peñalolén y La Reina.

El candidato presidencial UDI posaba entonces con Cristóbal Bellolio y Paola Berlín, de la lista del Apruebo, y ambos sindicados en la derecha como “moderados”; por lo tanto, mirados como cartas que podrían conquistar a parte de su electorado.

La inquietud de Chile Vamos estaba latente hace semanas y responde, principalmente, al riesgo de la pérdida de representación en un distrito histórico para el sector.

La primera vez que operó el sistema proporcional en la elección parlamentaria -en noviembre de 2017- Chile Vamos logró imponerse en cinco de los cupos a diputados: tres RN (Gonzalo Fuenzalida, Catalina del Real y Karin Luck), el UDI Guillermo Ramírez y el Evópoli Francisco Undurraga. El sexto y último escaño, en tanto, quedó en manos del entonces miembro del Frente Amplio (FA), Tomás Hirsch. El excandidato presidencial, en todo caso, ya no pertenece al FA, renunció al Partido Humanista y hoy es parte del movimiento Acción Humanista.

Bajo ese escenario es que el sector, en esta segunda vez que operará el sistema proporcional, busca replicar ese número. Sin embargo, los cálculos electorales, dicen en la derecha, están complejos.

“¿De qué sirvió el esfuerzo de unirse con el Partido Republicano?”, se preguntan en la centroderecha al apuntar a figuras en el distrito 11 que pueden acaparar votos como Henry Boys, Francisco Orrego o Diego Bravo que, recalcan, si bien no integran las nóminas oficialistas, sí tienen el discurso del bloque.

El primero en lanzar la preocupación pública sobre el riesgo de solo elegir a cuatro constituyentes -y no cinco como es el objetivo del sector- fue el diputado Fuenzalida.

“Hemos hecho escenarios en base a la votación parlamentaria, que debiese ser exactamente la misma. La lista de Chile Vamos podría obtener cuatro constituyentes; el quinto podría ser de la lista de la centroizquierda (Lista del Apruebo) o los independientes exDC (independientes por Chile), pero el sexto se va a ir a la lista del PC y del FA”, afirmó el lunes pasado Fuenzalida en El Mercurio.

En los últimos días, la preocupación solo ha crecido en el sector.

“Existe una preocupación instalada sobre una fuga de votos. Hay que ordenarse y votar por los candidatos de Chile Vamos. Los votantes de centroderecha deben priorizar la unidad y maximizar los votos. Porque los candidatos que compiten fuera de pacto solo contribuyen a debilitar la lista de Chile Vamos: corremos riesgo real de perder un constituyente. No hay que alimentar a descolgados”, dice a T13.CL Undurraga.

El parlamentario Ramírez agrega que “el problema de las candidaturas por fuera es que prácticamente no tienen posibilidades de salir electos y, por tanto, el único efecto que generan es reducir la diferencia entre Chile Vamos y las listas de izquierda”.

Otro riesgo en la futura elección parlamentaria

La preocupación de los diputados oficialistas ha provocado que, en el terreno, en medio de la campaña, recalquen a sus electores del riesgo que se avizora. De hecho, el diputado Fuenzalida sostiene que ha abordado con todos los alcaldes -o candidatos municipales- la necesidad de apoyar solo a postulantes de la lista Vamos Chile.

“Yo he hablado personalmente con todos los candidatos a alcaldes en las distintas comunas y todos tienen claro que no hay que salir a apoyar candidatos que están fuera de la lista de Chile Vamos, porque por algo se hizo todo esto esfuerzo de tener una sola lista. No sacamos nada con que los alcaldes le den espacio o apoyos a otras personas que por muy buenas y capaces que sean no están en la lista de Vamos Chile”, asegura Fuenzalida a T13.CL.

El distrito 11 también tiene otras aristas que preocupan en Chile Vamos: de las cinco comunas, en dos -Las Condes y Vitacura- la derecha va dividida. En la primera, Daniela Peñaloza -candidata oficialista- enfrenta a Gonzalo de la Carrera, que va en representación del Partido Republicano, de José Antonio Kast.

En Vitacura, en tanto, la ganadora de las primarias del sector, Camila Merino (Evópoli) compite contra el independiente representante de los Republicanos, el exconcejal Cristián Araya. En esa comuna, además, hay una opción de centro con Darko Peric (Ciudadanos).

En Lo Barnechea, en tanto, RN perdió su sillón municipal luego de que el UDI Cristóbal Lira ganara la primaria a la RN Consuelo Alvial; lo que propinó un duro golpe para el partido que dirige Rafael Prohens.

¿Podría existir este riesgo avizorado en la constituyente también en la parlamentaria de fin de año? “Primero veamos los resultados de esta elección y luego veremos los pactos electorales”, responde Fuenzalida.

Justamente, en el sector se ha debatido -aún de manera superficial- la posibilidad de pactos para esa elección de noviembre. Varios han salido tajantes a responder que un acuerdo electoral con J. A. Kast no debiese ser replicado.

Sin embargo, en privado, ronda la idea de que eso tiene que ser definido una vez que estén sobre la mesa los resultados de la elección de abril. Si la derecha logra superar su 40% en la Constituyente, por ejemplo, se hablará, agregan, de un acuerdo “exitoso” que algunos intentarán replicar.

El efecto más importante para quienes sostienen esa idea: no perder representación en zonas históricas para la derecha, como por ejemplo, su distrito estrella, el 11.

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