La combinación entre un mercado laboral más desafiante y una recuperación de la productividad plantea un nuevo escenario para las empresas chilenas. Mientras la tasa de desocupación refleja un contexto en el que la creación de nuevos puestos de trabajo sigue siendo un desafío, el avance de la productividad subraya la necesidad de que las organizaciones encuentren nuevas formas de generar más valor con los recursos disponibles.
Frente a un escenario donde Chile busca crecer con mayor eficiencia, DataScope elaboró una guía con cinco ámbitos donde las organizaciones pueden encontrar oportunidades concretas de mejora operacional.
Cinco pasos para potenciar la productividad interna
Carlos Carvajal, cofundador de DataScope, advierte que el foco actual de las compañías no debe ser simplemente producir más, sino detectar dónde se desperdician horas y cómo la información puede optimizar las decisiones diarias. Para lograrlo, plantean las siguientes directrices:
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Eliminar las tareas sin valor añadido: El primer paso consiste en medir el tiempo que los trabajadores destinan a labores netamente administrativas o burocráticas (como archivar o duplicar registros) en lugar de ejecutar el negocio central. Lo que no se cuantifica, no se puede corregir.
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Acelerar la digitalización en terreno: El Ministerio de Economía estima que una de cada cuatro empresas en Chile aún no adopta herramientas digitales en sus procesos críticos. Llevar la tecnología al trabajo de campo permite obtener datos inmediatos y evitar retrasos en las determinaciones corporativas.
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Erradicar los costos ocultos por reprocesos: Actividades mal coordinadas, como repetir visitas técnicas por falta de antecedentes o demorar la entrega de informes, merman la rentabilidad. La Comisión Nacional de Evaluación y Productividad (CNEP) proyectó que las mejoras en eficiencia aportarían cerca de una cuarta parte del crecimiento económico del país para 2025, demostrando el impacto directo de corregir estos fallos.
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Homogeneizar los procesos operativos: Para las compañías con sucursales o personal distribuido, la falta de criterios unificados genera disparidad en los resultados. Definir flujos de trabajo estándar es la única vía para auditar con precisión si los tiempos de ejecución realmente se están reduciendo.
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Migrar hacia una gestión predictiva basada en datos: Siguiendo las directrices de la OCDE, que posiciona a la innovación y la digitalización como pilares urgentes para el crecimiento de Chile, las empresas deben dejar de reaccionar ante los problemas. La meta es usar el flujo de información diario para anticipar escenarios y distribuir el capital humano y financiero con base en evidencias.
Ante una coyuntura económica que restringe el crecimiento tradicional, el desafío para el tejido empresarial chileno radica en mirar hacia dentro, transformando la información interna en su principal blindaje de eficiencia.