La noche de este lunes en una nueva entrevista al límite de Karla Constant en el reality 'Vecinos al límite', fue el turno de interrogar a Camilo Huerta. Y éste se refirió largamente a su quiebre matrimonial de Marité Matus.

Según reveló en la entrevista, la separación se llevó a cabo de un momento para el otro, sin darle oportunidad de hacer nada. 

"Me fui de la casa con lo puesto, estuve tres semanas viviendo en un local donde trabajaba, pensando en que tal vez se podía revertir. Sin cama, sin baño, sin nada", contó el preparador físico en la íntima conversación con Karla Constant. 

Al ser consultado sobre las causas de la ruptura, Huerta manifestó que su principal equivocación durante el matrimonio estuvo ligada a la postergación personal. El participante afirmó: "Dejé todo de lado por hacer feliz a otras personas".

En su declaración, profundizó en cómo esta dinámica afectó su entorno cercano y sus actividades cotidianas durante la relación.

Sobre las restricciones que experimentó, el preparador físico señaló: "Tuve que dejar de lado mi trabajo, los amigos, la familia. Quizás también fue por un tema mío de estar todo el día preocupado de mi familia, de no salir, de que no se crearan instancias que pudieran crear alguna duda".

Tras esto, Karla Constant indagó sus dichos sobre el ámbito laboral, ante lo cual Huerta argumentó las dinámicas económicas y los acuerdos internos que existían dentro del proyecto del hogar.

Huerta aclaró la situación laboral exponiendo los términos en que se construyó la convivencia: "Porque se le hacía complicado a ella en estos medios. Tampoco hubo una necesidad. Mi exmujer tenía una muy buena situación económica, que ella me invitó a participar de esta familia, de este futuro, de este proyecto familiar que teníamos en conjunto y esa fue mi idea. Todas estas instancias que podían provocar separación, conflicto, lo tratamos de evitar".

La depresión de Camilo Huerta

El entrevistado describió el impacto económico y personal que sufrió tras el término del vínculo. Respecto a su realidad previa y el escenario posterior al quiebre, el capitán del equipo azul indicó que "tenía mi casa, mis cosas. Y ver que a los 41 años perdí todo". 

Esta situación lo llevó a buscar apoyo profesional y a modificar su lugar de residencia.

Camilo Huerta además confirmó la necesidad de asistir a terapia psicológica y explicó los motivos que lo llevaron a regresar al hogar de sus padres.

"Me fui a vivir a la casa de mis papás, por una decisión personal. No quería estar solo. Estaba en un momento súper crítico. Le había perdido el sentido a la vida. Quería que se acabara todo rápido", señaló.

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