A pocas horas de reencontrarse con el exigente público de la Quinta Vergara, el comediante chileno Stefan Kramer afinó los últimos detalles de lo que será su cuarta presentación en el Festival de Viña del Mar 2026. En la tradicional conferencia de prensa previa al certamen, el imitador abordó el momento actual de su carrera, el enfoque de su nueva rutina y el desafío de sorprender a un público cada vez más diverso.
Con casi 25 años de trayectoria, Kramer anticipó que su espectáculo combinará novedad y experiencia. “siempre tienen que haber sorpresas (...) creo que la novedad y la sorpresa es algo que me ha acompañado en este viaje”, afirmó, reconociendo que el público espera reinvención constante.
No obstante, el humorista explicó que hoy su propuesta incorpora una mirada más reflexiva: “habiendo ya trabajado en esto casi 25 años también me permito hablar de la madurez, del crecimiento, de situaciones cotidianas”. En ese contexto, las imitaciones, marca registrada de su carrera, seguirán presentes, aunque integradas dentro de un relato más amplio: “las imitaciones puede ser que hoy día más me acompañen que sean tan protagonistas en un relato que pueda generar identificación”.
Kramer se presenta por cuarta vez el Festival de Viña del Mar
Kramer también se refirió al desafío generacional que enfrenta. “El público que me va a ver a mí ya es un público adulto y más que adulto”, señaló, explicando que su propia experiencia de vida influye en el tipo de historias que aborda sobre el escenario.
Sobre la construcción de contenidos, reconoció que el entorno digital juega un rol clave en su proceso creativo: “hay veces que hay cosas que ni sé, gracias a mis hijos me entero y gracias a mi equipo de trabajo que está más metido en redes y me dice ‘Oye está pegando esto.’ Y lo voy probando en vivo veo si funciona”.
Más allá de las técnicas o formatos, Kramer enfatizó que su objetivo central es provocar risa y, al mismo tiempo, generar un espacio de identificación. “Yo creo que lo más importante es hacer reír”, sostuvo.
Su propuesta combina imitaciones, stand-up, música, baile e historias personales. “Yo mezclo imitaciones con standup, con baile, música, historia (...) trato de unir hartas disciplinas en un relato que genere identificación”, explicó, destacando que la conexión emocional con el público es clave.
En esa línea, definió el humor como una herramienta de sanación. “El humor tiene algo bien sanador (...) mi propósito es muy de sanación entonces si yo puedo entregar un poco de sananación también es bacán”, expresó, subrayando que su meta es que las personas salgan del espectáculo con una perspectiva más liviana sobre sus propios problemas.