Qué observar: El tiro de bala recibido por una niña de 2 años en una feria navideña en la población Santo Tomás de La Pintana, un día después de la elección presidencial, marcó uno de los temas que deberá enfrentar el presidente electo Gabriel Boric desde el 11 de marzo: la violencia en los barrios.

  • La abuela de la niña, que fue impactada de rebote y quedó en riesgo vital, afirmó que se trataba de un ajuste de cuentas por drogas. La policía sostuvo que al menos se trataba de algún tipo de ajuste de cuentas.
  • El presidente electo escribió el miércoles en Twitter que “desgracias como éstas no pueden ni deben seguir ocurriendo. Trabajaremos por garantizar el derecho de vivir en paz, junto a las comunidades y los vecinos”.
  • Un imputado fue formalizado por homicidio frustrado y enviado a prisión preventiva el sábado.
  • Boric ya había abordado la situación de las zonas vulnerables al crimen tras la primera vuelta presidencial, en que giró hacia una agenda más moderada.
  • Un catastro elaborado este año por la Subsecretaria de Prevención del Delito detalló 37 barrios críticos de Chile, habitados por 400 mil habitantes, donde hay ausencia del Estado y son vulnerables al narcotráfico. Estas zonas vuelven el combate a las drogas tal vez la promesa más difícil de cumplir para el próximo gobierno.

La batería de medidas: El jueves 9, el entonces candidato de Apruebo Dignidad presentó sus propuestas para enfrentar el narcotráfico, que apuntan tanto a desarticular la estructura de las organizaciones como controlar la presencia de drogas en las poblaciones. Desde su comando plantean que todavía no se ha hecho la bajada para los 37 barrios críticos definidos por el gobierno.

  • “(Realizaremos) una persecución especializada del narcotráfico. Persiguiendo la ruta del dinero, mejorando los decomisos que se realiza al narcotráfico, persiguiendo a los grandes narcotraficantes, para que nunca más en Chile el narcotráfico se apodera de los barrios, las poblaciones y las comunas”, dijo Boric.
  • Fuentes de su comando explicaron que el enfoque busca debilitar a las organizaciones, evitando que micro traficantes crezcan para convertirse en actores medianos de este mercado ilegal.
  • “Vamos a construir policías especializadas”, dijo también. Desde el comando afirmaron que esto no quiere decir que crearán instituciones distintas de la Policía de Investigaciones o Carabineros, sino que promoverán un mejor aprovechamiento de los recursos humanos existentes.
  • Estas fuentes plantearon que, si bien el foco estará en los grandes traficantes, también abordarán el microtráfico, dando un mayor protagonismo a los alcaldes. La idea, dijeron, es que estos colaboren con las policías para mejorar las tácticas de control de flujo de drogas en los barrios. Un refuerzo de esto podría estar, por ejemplo, en las ferias navideñas donde se han registrado balaceras.
  • “Vamos a endurecer la ley de Control de Armas, para que nunca más armas hechizas, armas robadas, sigan circulando en la entre la población”, dijo Boric también en el anuncio.
  • “Vamos a controlar de una vez por todas el uso de fuegos artificiales, todos saben en las poblaciones dónde está la droga, cuando llega y sin embargo hasta el día de hoy no se ha podido detener”, sostuvo.

El catastro del gobierno: La Subsecretaría de Prevención del Delito registra a más de 400 mil personas, de los 19 millones de habitantes del país, que viven en barrios catalogados por el gobierno como prioritarios para la aplicación de planes de recuperación.

  • Un 62% de quienes viven en estos barrios están en la Región Metropolitana (RM), la mayoría en comunas del sur y poniente de Santiago.
  • Los criterios definidos por el gobierno para definir un barrio prioritario son la ocurrencia de delitos violentos, déficit de infraestructura pública y conectividad, problemas de habitabilidad, bajo desarrollo social y comunitario y falta de presencia policial.
  • El programa Barrios Prioritarios fue anunciado por el Presidente Piñera en 2019. Partió con 33 barrios a nivel nacional y actualmente tiene 37.
  • Entre 2019 y 2020 se invirtieron $4.661 millones en estos sectores, detallan documentos de la Subsecretaría de Prevención del Delito.
  • La estrategia de intervención del gobierno en los barrios prioritarios contempla 4 pilares que involucran a las policías, a otras reparticiones y a los municipios afectados. Estos son: generar estrategias con las policías para reducir los delitos violentos (homicidios, violaciones, narcotráfico, entre otros); focalizar la oferta estatal en la prevención social; implementar planes de regeneración urbana para mejorar la habitabilidad y concretar un sistema de prevención local para disminuir factores de riesgo comunitarios.

El mapa de la ausencia del Estado en la RM: El catastro de la Subsecretaría detalla que 14 de los barrios prioritarios del país están repartidos en 12 comunas de la RM. En estos viven más de 247 mil personas.

  • En Huechuraba hay 1 barrio prioritario con 9.818 habitantes.
  • En Quilicura hay 1 barrio prioritario con 4.006 habitantes.
  • En Cerro Navia hay 1 barrio prioritario con 7.764 habitantes.
  • En San Joaquín hay 1 barrio prioritario con 13.835 habitantes.
  • En Maipú hay 1 barrio prioritario con 6.662 habitantes.
  • En Lo Espejo hay 1 barrio prioritario con 7.339 habitantes.
  • En El Bosque hay 1 barrio prioritario con 3.363 habitantes.
  • En La Pintana hay 2 barrios prioritarios con 70.822 habitantes.
  • En Puente Alto hay 2 barrios prioritarios con 95.455 habitantes.
  • En San Bernardo hay 1 barrio prioritario con 23.488 habitantes.
  • En Conchalí hay 1 barrio prioritario con 4.630 habitantes.
  • En Melipilla hay 1 barrio prioritario. No se detalló en el catastro la población afectada.

El caso de la población Santo Tomás: Iván Poduje, arquitecto y magister en desarrollo urbano, lleva más de 2 décadas estudiando los procesos de transformación de las ciudades. Trabaja hace 2 años con vecinos de la población Santo Tomás de La Pintana buscando que viviendas irrecuperables sean demolidas y reconstruidas en lugares sin hacinamiento.

  • Sobre el barrio, dijo en junio a Ex-Ante que “es un lugar donde no existe el Estado y hay un gobierno paralelo que está conformado por las bandas de narcotraficantes, por las barras bravas y sus piños, y que son básicamente quienes gobiernan ese territorio y tienen a 20 mil personas de rehenes, que son los vecinos”.
  • Afirmó que hay otros 3 puntos de Santiago donde se repiten condiciones similares en Santiago. Junto con la población Santo Tomás, suman más de 90 mil habitantes. “Diría que en esa condición está El Castillo, de La Pintana; está Parinacota, en Quilicura; probablemente San Luis, de Maipú. Son todos barrios de alta complejidad, con muy poca presencia del Estado y mucho control de bandas de narcotráfico y control territorial. En La Legua obviamente también hay narcotráfico, pero es distinto porque se ha ido reduciendo el problema, ya que se ha intervenido mucho”, dijo.
  • “Hay un hacinamiento crítico, densidades más de 4 veces mayores que el promedio metropolitano, y espacios públicos, canchas y plazas abandonadas; calles angostas que dificultan la conectividad y mucho sitio eriazo”.

 

Publicidad