-¿Quién gana con este acuerdo? 

-Leyendo a información que hay, que entiendo que podrían faltar algunas cosas, me parece que el triunfo del Rechazo la devolvió la sensatez a los políticos chilenos. Creo que este es un muy buen acuerdo que va a permitir efectivamente hacer una Constitución que una a todos los chilenos, a diferencia de lo que ocurrió en el proceso anterior, que no funcionó.

-¿Por qué, a su juicio, es funcional un Consejo Constitucional de 50 escaños electos?

-Lo que pasa es que hay que verlo como un todo. Porque no es solo que se van a elegir 50 personas, sino que también está la comisión de 24 expertos, que serán elegidos por partes iguales por el Senado y la Cámara de Diputados. Esa comisión de expertos va a preparar un anteproyecto. Por lo tanto, está todo estructurado, de manera de que se construya en el camino por los representantes electos, por los expertos, con el comité de juristas que van a estar también haciendo un papel de árbitro, más las 12 bases constitucionales que ya están aprobadas, hay una altísima probabilidad que el texto sea aprobado por una abrumadora mayoría de los chilenos en el plebiscito de salida.

-¿El quórum de 3/5 es una señal de equilibrio?

-Me parece que lo que está buscando el quórum de 3/5 es que produzcan los consensos más amplios posibles, sin llevarlo a un cifra que hagan imposible los acuerdos. Esto demuestra que se aprendió la lección de la convención fracasada, que al final era un ring donde un sector quería derrotar al otro. Ahora tenemos un mecanismo democrático, cuyo propósito es llegar a un acuerdo que sea de unidad nacional en torno a una nueva Constitución. Un nuevo pacto social. Por eso que digo que, gracias al triunfo del Rechazo, ha vuelto la sensatez y la cordura al país, a los parlamentarios y a los políticos chilenos.

-Este acuerdo considera otros contrastes con la Convención. Los escaños indígenas, por ejemplo, serán proporcionales a la votación de los pueblos originarios. 

-Eso me parece muy bien porque es una manera correcta, y no manipulada, de tener presente en la redacción de la nueva Constitución, como corresponde, a los pueblos originarios. En la convención constitucional que falló, la presencia de los pueblos originarios en un número tan elevado vino a distorsionar los quórums necesarios y favorecer a un sector. La de ahora me parece una distribución muy adecuada. No podríamos tener una nueva Constitución si los pueblos originarios no estuvieran representados; y ahora van a estar presentes en función del porcentaje de votos que obtengan, lo que establece el principio de igualdad entre todos los que van a ser electos.

-¿Y los independientes?

-La elección de estas 50 personas no va a ser igual de lo que ocurrió en la convención pasada. Primero, va a ser de acuerdo a las reglas con que se eligen los senadores. En segundo lugar, van a ser listas solamente de partidos constituidos y no listas de falsos independientes, que al final terminaron distorsionando la voluntad popular. Creo que la seriedad y la posibilidad de llegar a acuerdos entre los convencionales electos va ser muchísimo mayor porque el sistema de elección es distinto a través del sistema de listas de partidos políticos.

Van a haber listas de partidos políticos y ellos serán los responsables de incluir independientes en sus listas pero bajo condiciones claras, donde se pueda negociar y no haya una anarquía como ocurrió en el proceso pasado.

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