AFP.

General Motors (GM) volvió a quedar en verde en el cuarto trimestre de 2018, gracias al aumento de los precios de sus pickups y camionetsa SUV, a su plan de austeridad, decidió pagar un bono excepcional a sus empleados estadounidenses.

El primer constructor de automóviles estadounidense anunció el miércoles haber generado un beneficio neto de 2.040 millones de dólares durante los tres meses que concluyeron el 31 de diciembre.

Esto se tradujo en un resultado por acción ajustada por elementos excepcionales, referencia en América del Norte, de 1,43 dólares, superior a los 1,22 dólares esperado por los analistas financieros.

GM tuvo perdidas netas de 5.100 millones de dólares en el cuarto trimestre de 2017 debido a las altas cargas fiscales.

En Wall Street, el título ganaba más de 4% en las operaciones electrónicas antes de la apertura de la sesión.

Todos los beneficios del gigante de Detroit se obtuvieron en América del Norte y en particular en Estados Unidos, donde vendió tres millones de vehículos el año pasado.

En esta región, el precio promedio de la transacción alcanzó los 36.000 dólares, "un récord", aseguró GM, que emprendió una amplia reestructuración que comprendió la eliminación este año de 14.000 empleos, es decir el 15% de sus trabajadores. Una primera parte de 4.000 se efectuó esta semana. 

Los consumidores estadounidenses han mostrado entusiasmo por automóviles grandes como las pickups Chevrolet Silverado y Colorado, las grandes pickups de GMC Sierra y Canyon. Las ventas combinadas de esos cuatro modelos aumentaron 3% en el año.

GM registró en 2018 un beneficio neto de 8.010 millones de dólares sobre ventas de 147.050 millones (+1%).

Gracias a estas importantes ganancias, el constructor de automóviles decidió otorgar un bono excepcional que podía llegar hasta 10.750 dólares a sus 46.500 empleados estadounidenses.

Asimismo confirmó su principal objetivo financiero de 2019 de un beneficio por acción ajustado entre 6,50 y 7 dólares, a pesar de una caída de las ventas de los autos en China y de un límite en Estados Unidos, los dos principales mercados del mundo. 

El grupo se enfrenta también a un alza de sus costos, especialmente de materiales (acero y aluminio), debido a las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China.

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