El primer ministro de Islandia, Sigmundur Gunnlaugsson, ha sido acusado de esconder millones de dólares de inversiones en los bancos de su país usando una compañía offshore.

Documentos filtrados muestran que Gunnlaugsson y su esposa compraron la firma extraterritorial Wintris en 2007, pero el mandatario no declaró su vínculo con la compañía cuando ingresó al Parlamento en 2009.

Ocho meses después le vendió a su esposa el 50% de Wintris que le pertenecía por nada más US$1.

Según el primer ministro, uno de varios jefes de estado mencionados en los llamados Panamá Papers ("Documentos de Panamá"), él no ha quebrado ninguna regla y asegura que su esposa no se benefició financieramente por sus decisiones.

11 millones de documentos que estaban en manos de la firma legal panameña Mossack Fonseca fueron entregados al diario alemán Sueddeutsche Zeitung, el que los compartió con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación. El programa Panorama de la BBC es uno de los 107 medios de comunicación en 78 países que han estado analizando los documentos. La BBC no conoce la identidad de la fuente.

Los documentos muestran cómo la compañía ha ayudado a clientes a lavar dinero, eludir sanciones y evadir impuestos.

Mossack Fonseca dice que ha operado sin reproches por 40 años y nunca ha sido acusado o imputado por actos criminales.

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Los documentos filtrados muestran que se le concedió a Gunnlaugsson una carta poder general sobre la firma extraterritorial Wintris que le dio la capacidad de manejar la compañía "sin limitaciones".

Su esposa, Anna Sigurlaug Palsdottir, tenía un poder similar.

¿Conflicto de interés?

En un documento firmado en 2015 por Palsdottir se asegura que Wintris fue usada para invertir millones de dólares de dinero recibido en herencia.

Y según registros judiciales la empresa tenía inversiones significativas en los bonos de tres bancos importantes de Islandia que colapsaron durante la crisis financiera que comenzó en 2008.

Gunnlaugsson asumió como primer ministro en 2013.


Wintris figura como un acreedor con reclamaciones por millones de dólares en las quiebras de los bancos.

En 2013 Gunnlaugsson asumió como primer ministro y ha estado vinculado en las negociaciones vinculadas a los bancos, lo cual podría afectar el valor de los bonos que son propiedad de Wintris.

Por ejemplo, resistió la presión de acreedores extranjeros para pagar la totalidad de sus depósitos.

De haber pagado a los inversionistas extranjeros, esto podría haber afectado de forma negativa tanto a los bancos de Islandia como al valor de los bonos que posee Wintris.

Gunnlaugsson mantuvo en secreto el interés de su esposa en el tema.

Pero su vocero dijo que las políticas del primer ministro pusieron a la gente de Islandia por delante de los intereses de quienes estaban demandando a los bancos.

"Las pérdidas de la esposa del primer ministro en estos bonos emitidos por los bancos quebrados ascenderán a cientos de millones de coronas (moneda de Islandia de valor cercano al dólar) y las posibilidades de recuperarlas son extremadamente pequeñas", aseguró el vocero.

Según el portavoz, Palsdottir siempre ha declarado los activos a las autoridades impositivas y que, bajo las reglas parlamentarias, Gunnlaugsson no tenía que declarar un interés en Wintris.

El vocero también dijo que los certificados de acciones conjuntas en Wintris habían sido emitidos debido a que el primer ministro y su esposa tenían una cuenta bancaria conjunta. Esto se le fue señalado al matrimonio cuando los documentos fueron revisados en 2009.

"Siempre estuvo claro para ambos que la esposa del primer ministro era la dueña de los activos y esto no ha cambiado. Por lo tanto, se solicitó de inmediato que la estructura accionaria fuera corregida. Todo esto se aclaró en el momento mediante comunicaciones vía correo electrónico", aseguró.

Las revelaciones, sin embargo, podrían llevar a serios cuestionamientos en Islandia, ya que los documentos filtrados muestran que otros dos ministros en el gobierno de Gunnlaugsson también tenían inversiones no declaradas en firmas extraterritoriales.

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