El fondo político de Podemos aún está por demostrar. El joven partido ya forma parte de algunos gobiernos locales, pero es incierto saber qué hará la formación si llega al Gobierno. “Todo depende de cómo forme parte de ese Gobierno: si como socio mayor o menor, si con o sin programa pactado con su socio...”, dice a Deutsche Welle Manuel Arias Maldonado, profesor de Ciencia Política de la Universidad de Málaga.

Ningún partido es ya 'grande' y eso implica que solo muy difícilmente tendremos un Gobierno estable o capaz de ser audaz a su manera. Si Podemos pudiera gobernar en solitario, desde luego que tendría que elegir entre gobernar mal o desdecirse progresivamente de sus promesas, como hizo el viejo PSOE y como ha hecho Syriza en Grecia”, asegura el experto.

Las formas de Podemos sí son bien conocidas: extrema exposición mediática, actitudes novedosas en las instituciones en las que acaban de irrumpir y maneras inexpertas a la hora de negociar con otros partidos un posible ejecutivo. Su programa de gobierno en forma de catálogo de decoración de la conocida tienda sueca IKEA marca un antes y un después en lo que a propaganda política se refiere: pocos textos con ideas clave y los candidatos de Podemos en luminosas casas decoradas de forma práctica, sencilla y estilosa.

Frente a quienes atizan el miedo a Podemos como partido ligado a oscuros regímenes políticos e ideas subversivas e impracticables, el populismo de izquierdas en España se presenta a sí mismo con rostro amable y cercano, propicio a la identificación del votante con el partido.

No se trata solo de una bonita decoración de estilo sueco, sino que las imágenes también sugieren el orden y el progreso de las socialdemocracias nórdicas. Podemos lleva ya tiempo reivindicando ese lugar, pero, para ocuparlo, necesita desbancar al tradicional PSOE, para quien el catálogo IKEA-Podemos ha sido la gota que colma su socialdemocrático vaso. El contraataque llega en forma de video, en el que una pareja trata de montar muebles de IKEA y, lo que parecía en principio muy sencillo, se convierte en algo imposible.

“El PSOE es víctima de su pasado”

“Verdaderamente, el PSOE lo tiene difícil, porque es víctima de su pasado”, asegura Arias Maldonado. “Lo más sensato sería dirigirse hacia una modernización a la alemana o a la sueca, haciéndose fiscalmente responsable y más realista en lo económico. Pero el ciudadano español no quiere sensatez, de manera que esta estrategia sólo rendiría frutos si condujese hacia una Gran Coalición, con Ciudadanos dentro, que en una legislatura corta hiciera reformas de calado que dieran frutos a tiempo.”

Para Arias Maldonado, “los partidos socialdemócratas han sido víctimas de su propia retórica y de su incapacidad para modernizarse y, con ello, reeducar a un electorado demasiado aficionado a rebelarse contra la realidad. Ahora llegan populistas de izquierda, que los acusan de venderse al capital, y no tienen respuesta, porque, en su deseo de ganar las elecciones contra los partidos democristianos, han alimentado expectativas irreales entre los ciudadanos y no tienen respuesta ante quienes simplemente hacen lo mismo que ellos solían hacer”.

El ocaso de los partidos tradicionales

Christoph Seils, editor de la revista política Cicero.de y autor del libro Parteiendämmerung oder was kommt nach den Volksparteien (El ocaso de los partidos o lo que viene tras los partidos tradicionales) cree que tanto los partidos populistas como los socialdemócratas “pugnan por atraer el voto de personas socialmente desfavorecidas y alejadas del sistema político.”

En el caso concreto de Alemania, Seils cree que “la AfD o Alternativa para Alemania, que quiere salir de la UE y está en contra de la solidaridad europea, se dirige precisamente a estos votantes. Y al mismo tiempo atiza los resentimientos contra el Gobierno y las élites. La AfD logra muy bien provocar la desafección de los votantes del SPD, la socialdemocracia alemana, como ya vimos en las pasadas elecciones regionales.”

Después de la Segunda Guerra Mundial, ¿cómo es posible que triunfe en Alemania un partido populista de derechas? “Durante mucho tiempo, Alemania fue inmune al populismo, aunque existe en muchos países europeos: en Italia, en Francia, en el norte de Europa, en Dinamarca, en Suecia, en los Países Bajos… Puede suceder que Alemania esté viviendo ahora una normalización de europea, de tal manera que pueda reeditarse entre nosotros el éxito del populismo de derechas que ya hay en otros lugares: el euroescepticismo, las críticas a las políticas de integración, partidos críticos hacia el islam…”, dice el experto.

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