Acusan a padres en Italia de rechazar tratamiento de su hijo contra el cáncer y darle fármacos neurotóxicos: niño murió
Daniela Lobos
Según medios italianos, los padres habrían rechazado la quimioterapia y cirugía recomendadas para tratar el cáncer de su hijo y en su lugar, siguieron las indicaciones de médicos que respaldan el "método Hamer". Un informe médico sostiene que cuando el niño finalmente recibió atención, el cáncer ya se había extendido a los pulmones.
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Los padres de un niño de 14 años que murió en Italia están siendo acusados de homicidio voluntario con posible intención, luego de que rechazaran un tratamiento contra el cáncer que podría haber ayudado a su hijo, según un informe médico.
De acuerdo con el medio italiano Corriere della Sera, los padres, en vez de aceptar el procedimiento que recomendó un instituto médico para el cáncer óseo que padecía su hijo, prefirieron recurrir al llamado "método Hamer", también conocido como Nueva Medicina Germánica (NMG), una pseudoterapia sin base científica que se basa en una teoría que asegura que el cáncer y otro tipo de enfermedades graves no son causados por factores biológicos o genéticos, sino que serían el resultado de un choque emocional o un trauma psicológico agudo.
"Si hubiera seguido los protocolos de quimioterapia y cirugía prescritos, podría haberse salvado", detalla el informe médico al que accedió dicho medio.
Acusan a padres de darle fármacos neurotóxicos a su hijo para tratar el cáncer
De hecho, en ese mismo documento se asegura que los padres de Francesco Gianello habrían aceptado que al niño se le administraran fármacos neurotóxicos para tratar su osteosarcoma de alto grado, un tipo de cáncer óseo maligno y agresivo que crece con rapidez.
Según dicho medio, los primeros síntomas se presentaron en diciembre de 2022. Sin embargo, hasta marzo de 2023 el tumor aún estaba localizado y no tenía metástasis. Fue en ese momento cuando los padres interrumpieron el proceso de diagnóstico y rechazaron la terapia que se le recomendaba al niño.
Tras esa decisión, el informe médico revela que el tumor en poco tiempo progresó hasta convertirse en una metástasis pulmonar, debido al "retraso en el diagnóstico y tratamiento".
Según el mismo medio, los padres comenzaron a seguir los consejos de un grupo de médicos que respaldaban esta doctrina. Uno de ellos fue el doctor Matteo Penzo, quien les recomendó no realizarle la biopsia al niño, asegurando que eso podría propagar la enfermedad.
Al regresar a su casa, la familia siguió sus instrucciones. Al niño comenzaron a darle antiinflamatorios y también lo trataban con compresas de arcilla.
El 25 de abril, la situación empeoró gravemente y los padres decidieron llevarlo a un centro de salud. El niño llegó al recinto con dolores muy intensos, por lo que debieron administrarle morfina por vía intravenosa. Para ese momento, la enfermedad ya se había ramificado hasta los pulmones.
En tanto, desde la defensa de los padres se asegura que a estos nunca les notificaron la verdadera urgencia de la situación ni la gravedad de la enfermedad que sufría su hijo. Asimismo, argumentan que los padres no recibieron el apoyo psicológico que necesitaban.
Por otro lado, enfatizaron que "la oncología no es una ciencia exacta" y que "es imposible saber si habría sobrevivido".