AFP

El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos dijo este martes que las ordenanzas contra el burkini en Francia fomentan la "estigmatización" de los musulmanes y se felicitó de la decisión de la justicia francesa de condenar la prohibición de este traje de baño islámico.

"Estos decretos no mejoran la situación de la seguridad, al contrario, tienden a alimentar la intolerancia religiosa y la estigmatización de personas de confesión musulmana en Francia, en particular de las mujeres", indicó la oficina del Alto Comisionado en un comunicado.

"Los códigos de vestuario, como los decretos antiburkini, afectan de manera desproporcionada a las mujeres y a las chicas y socavan su autonomía al negar su aptitud para tomar decisiones independientes sobre su manera de vestir", consideró.

La agencia de la ONU advertía que, según los estándares internacionales de los derechos humanos, los límites a la libertad de toda personas para manifestar su religión o sus convicciones, incluyendo la elección de los atuendos de vestuario, "sólo están autorizados en circunstancias muy limitadas, incluida la protección de la seguridad pública, el orden público, la salud pública o la moral". 

Además, en virtud del derecho internacional de los Derechos Humanos, las medidas adoptadas en nombre del orden público deben ser apropiadas, necesarias y proporcionadas, agregaba el comunicado.

Una treintena de localidades del litoral francés, principalmente en la Costa Azul (sur), prohibieron el burkini, un traje de baño integral islámico, pues algunos veían en él una provocación después del atentado yihadista que dejó 86 muertos el 14 de julio en Niza. 

El pasado viernes, la más alta instancia administrativa francesa, el Consejo de Estado, suspendió una de estas ordenanzas municipales y advirtió a los alcaldes que todas las prohibición del burkini tienen que apoyarse en "riesgos probados" para el orden público.

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