Un grupo yihadista formado hace unos dos años reclamó la autoría del ataque con toma de rehenes que tuvo lugar este viernes en el hotel Radisson Blu de la capital de Mali, Bamako, y que dejó al menos 21 muertos.

La organización radical, que se hace llamar al Murabitun, tiene su centro de operaciones en algún lugar del desierto del Sahara del norte de Mali y en sus filas cuenta con combatientes leales al veterano militante argelino Mokhtar Belmokhtar.

Un comunicado de la agencia de noticias al Akhbar de Mauritania señaló que el ataque fue perpetrado por al Murabitun en colaboración con el grupo al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI).

Mokhtar Belmokhtar, un comandante con visión en un solo ojo que luchó contra las fuerzas soviéticas en Afganistán en los años 80, era una figura de alto rango en AQMI.

Dejó el grupo a finales de 2012 tras tener algunas diferencias con sus líderes.

Poco después, en enero de 2013, logró captar la atención internacional al ordenar el ataque contra la planta de gas Amenas en Argelia.

En aquel suceso, hombres armados que actuaban bajo sus órdenes tomaron numerosos rehenes, y cuando las fuerzas de seguridad argelinas recuperaron el control de la planta tres días después, 40 trabajadores y 29 militantes habían muerto.

Más adelante ese año, Belmokhtar se llevó a sus hombres -un número sin precisar de tuaregs, árabes y otros que se hacían llamar la Brigada de los Hombres Enmascarados- para formar un nuevo grupo llamado al Murabitun.

El comunicado en el que se habla de una operación conjunta con el AQMI en Mali no pudo ser verificado por la BBC.

Si fuera cierto, sería indicativo de un reacercamiento entre Belmokhtar y líderes militantes rivales en el Sahara, hogar de innumerables grupos armados que tienen alianzas variables.

Sin líder conocido

Si bien Belmokhtar fue quien anunció la fundación de al Murabitun, no está claro que él sea el líder.

Belmokhtar pidió a otros yihadistas que asumieran el liderazgo y el nuevo grupo se formó en fusión con otra formación conocida como el Movimiento para la Unidad y Yihad en África Occidental (Muyao).

Mokhtar Belmokhtar se distanció de los líderes de AQIM.

El jefe de Muyao era Ahmed Ould Amer, tuareg que usaba como nombres de guerra Ahmed Telmissi o Tilemsi.

En el anuncio de fundación de al Murabitun no se mencionó ningún líder y las autoridades francesas identificaron al cabecilla del grupo con otro nombre: Abu Bakr al Nasri, de origen egipcio.

Se informó que las fuerzas francesas lo mataron en Mali en abril de 2014 y también a Tilemsi, ese mismo año.

Tras estos acontecimientos, este año se informó que Belmokhtar había asumido el liderazgo del grupo.

Un comunicado en el que se informaba de esto, que la BBC no ha verificado, hizo una conexión entre al Murabitun y al Qaeda.

Rechazo a EI

La supuesta alianza fue cuestionada hace unos meses cuando se dijo que un portavoz de Muyao había jurado lealtad al líder del autodenominado Estado Islámico, añadiendo que hablaba en nombre de al Murabitun.

Un comunicado atribuido a Belmokhtar rechazó esta declaración y reafirmó su lealtad al líder de al Qaeda, Ayman al Zawahiri.

La BBC no puede confirmar de forma independiente la autenticidad de ninguno de estos comunicados.

Desde entonces, al Murabitun ha reivindicado la autoría de un ataque en un hotel de la ciudad maliense de Sevare en agosto en el que murieron al menos 19 personas y un ataque en la capital, Bamako, el pasado marzo, en el que cinco personas murieron en un restaurante.

El corresponsal de la BBC para asuntos de seguridad Frank Gardner dice que, si bien las áreas geográficas y las intenciones de los grupos yihadistas de la región pueden variar, todos comparten la misma ideología asesina y buscan derrocar los gobiernos legítimos de sus países.

Nuestro corresponsal dice que los extremistas quieren establecer un califato islámico que defiende una interpretación tan estricta y seria del islam que casi nadie la comparte.

Los militares malienses muestran una de las banderas que portaban los atacantes que entraron en el hotel de Bamako.

Al Murabitun no hizo comentarios sobre los ataques de París del pasado 13 de noviembre y no hay indicios de ningún enlace directo entre los atentados en la capital francesa y los sucesos de Bamako.

Sin embargo, dada la implicación de Francia en el combate a grupos militantes islamistas en Mali en los últimos años y los lazos históricos entre ambos países, no se puede descartar la idea de que el ataque en Mali pudo ser inspirado por los atentados de Francia.

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