Cincuenta soldados estadounidenses resultaron heridos en el ataque con misiles lanzado por Irán en Irak este mes, informó este martes el Pentágono, que revisó al alza el conteo de víctimas.

El personal ha sido diagnosticado con lesiones cerebrales traumáticas, dijo en un comunicado el teniente coronel Thomas Campbell, un portavoz de le secretaría de Defensa estadounidense.

Las autoridades militares de Estados Unidos habían dicho el viernes que 34 soldados habían resultado heridos en el ataque a la base de Ain al Asad (oeste de Irak) durante la noche del 7 al 8 de enero.

El presidente estadounidense, Donald, Trump, había inicialmente dicho que ningún estadounidense había resultado herido por los misiles.

Durante la noche del 7 al 8 de enero, Teherán lanzó misiles contra las bases de Ain al Asad (oeste) y Erbil (norte), donde están desplegados parte de los 5.200 soldados estadounidenses en Irak. 

El ataque fue en represalia por el asesinato del más alto general iraní Qasem Soleimani, muerto en un ataque con drones el 3 de enero cerca de la capital de Irak, Bagdad.

Campbell dijo que de los 50, 31 fueron tratados en Irak y regresaron al servicio, mientras que otros 18 eran evaluados en Alemania. Otro herido fue transportado a Kuwait y ya volvió al servicio, dijo, señalando que la cifra podía aún cambiar.

Al momento del ataque, la mayoría de los 1.500 soldados en la base estaban en búnkers, tras ser advertidos previamente por sus superiores.

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