La colisión de dos trenes de alta velocidad este miércoles a unos 150 kilómetros al sur de Madrid causó al menos 64 fallecidos, informó el presidente de la región de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, donde se produjo el siniestro.
"Estamos hablando de (...) aproximadamente 64" fallecidos, indicó García-Page. "Pero probablemente con tendencia a crecer aún más. Es una barbaridad", agregó.
Este accidente se produce en plena campaña electoral para las elecciones generales del 29 de noviembre y meses después de que la colisión de dos trenes de alta velocidad en Adamuz, Andalucía, dejara 46 fallecidos en enero.
Sobre las vías, podían verse los dos largos convoyes, uno blanco de la compañía Renfe empotrado en uno rojo de Iryo, descarrilados en parte tras el choque.
En el lugar del accidente, ocurrido en una larga recta con aparente buena visibilidad, se viven escenas de caos, con helicópteros sobrevolando la zona y un importante despliegue de los servicios de emergencia. El Ministerio del Interior desplegó asimismo efectivos de la Unidad Militar de Emergencias.
Ante un posible incremento de las necesidades, el centro de transfusión de sangre de la Comunidad de Madrid hizo un llamamiento "urgente" a la donación.
El siniestro se produjo sobre las 08H54 locales (07H54 GMT) cuando colisionaron los dos trenes cerca de la estación de Urda, una localidad de la provincia de Toledo, informó una portavoz del servicio de emergencias regional a la AFP.