AFP

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, viajó este sábado a Grecia para tomar conciencia de la situación de decenas de miles de migrantes bloqueados en este país, puerta de acceso a la Unión Europea.

En Atenas, el primer ministro heleno Alexis Tsipras le ofreció un chaleco salvavidas, "un regalo simbólico, recogido, como tantos otros, en las costas griegas.

"Es una herramienta de supervivencia para miles de refugiados que llegaron a las islas griegas atravesando el mar Egeo", declaró Tsipras entregando el obsequio a Ban Ki-moon.

Este último, quien se puso el chaleco pero del revés para luego quitárselo rápidamente, aseguró que se trata de "un importante regalo".

Ban Ki-moon agradeció "la notable solidaridad y hospitalidad (...) que han demostrado los griegos a la gente desesperada que huye de la guerra y las persecuciones".

"Pese a las dificultades financieras, Grecia ha sido generosa salvando la vida de muchos refugiados" recordó Ban, y subrayó que "la comunidad internacional debería apoyar a este país".

El secretario general no hizo alusión a las condiciones miserable en las que viven cerca de 50.000 migrantes instalados en los campos en toda Grecia.

Después de la evacuación en mayo del campo improvisado de Idomeni en la frontera entre Grecia y Macedonia, el Consejo de Europa consideró que los nuevos centros de acogida en el norte del país, donde fueron trasferidos numerosos migrantes, no permitían acogerlos en condiciones "decentes".

La relatora de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa para las migraciones, Tineke Strik se mostró "impresionada por lo que las autoridades griegas han realizado en tan poco tiempo".

Ban Ki-moon viajó por la tarde a Lesbos para visitar el campo de retención de Moria, donde se encuentran unos 3.000 migrantes llegados a Grecia desde la instauración del controvertido acuerdo entre la UE y Turquía.

'Profundamente apenado'

Más de 8.000 migrantes se encuentran detenidos en cinco islas griegas en virtud de este acuerdo firmado el 20 de marzo, denunciado por numerosos oenegés, como Amnistía Internacional, y que ha dado lugar a numerosas protestas de los migrantes contra su retención.

El acuerdo entre la UE y Turquía ha limitado considerablemente el número de migrantes que llegan a las islas griegas desde las costas turcas. Tsipras pidió la contribución de la ONU para su aplicación.

Lesbos se convirtió en la isla símbolo de la entrada de migrantes en Europa el año pasado. Cerca de medio millón de refugiados llegaron a esta isla, de los cuales la mayoría logró llegar a países de Europa del norte antes del cierre en marzo de 2016 de la ruta migratoria de los Balcanes.

Muchas personalidades, líderes políticos y religiosos, como el Papa Francisco, así como muchos artistas del mundo entero visitaron Lesbos en los últimos meses para rendir homenaje a centenares de ahogados en el mar Egeo y a la solidaridad de los griegos con los refugiados.

Ban declaró sentirse "profundamente apenado por el gran número de (refugiados) muertos en el Mediterráneo", en especial entre África e Italia, ruta que se reabrió tras la firma del acuerdo entre la UE y Turquía.

Desde principios de año, unas 2.510 personas murieron en el Mediterráneo —1.855 durante el mismo periodo (enero-mayo) de 2015— según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

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