En 2016, China inauguró el puente Beipanjiang, el más alto del planeta. Ese mismo año, el gigante asiático abrió al público el mayor puente de vidrio del mundo. Esta semana, inaugurará otro puente que no tiene paralelos.

Se trata de una estructura que conecta Hong Kong y Macao con la ciudad de Zhuai, en en el sureste de China.

Con su apertura, se le pone fin a la construcción del puente sobre el agua más largo jamás construido, con más de 55 kilómetros de longitud.

En BBC Mundo, te presentamos cinco cifras para mostrarte la magnitud de esta hazaña de la ingeniería.

1. US$20.000 millones

La construcción del proyecto empezó en 2009, pero se vio afectada por retrasos y preocupaciones relacionadas con la seguridad.

En repetidas ocasiones sobrepasó el presupuesto asignado y llegó a alcanzar los US$20.000 millones.

Sin embargo, para el gobierno chino el esfuerzo económico bien vale la pena.

Hong Kong y Macao se unirán a las nueve ciudades que conforman el "Área de la Gran Bahía", una iniciativa económica que China lanzó en 2017.

"Es un plan para unir nueve ciudades del sureste de China más Hong Kong y Macao para formar un centro económico y empresarial integrado", indicó Tom Gaffney, director general del Grupo CBRE, una firma de bienes raíces, en Hong Kong, Macao y Taiwán, en un artículo publicado en mayo.

La Gran Bahía es "el motor económico del sur de China", según Gaffney. "Representa alrededor de una octava parte del PIB nacional. Su PIB solo ocuparía el puesto 12 en el mundo, mayor que el de Australia, según un estudio de CBRE Research en 2016", detalló el experto.

2. Nueve años

Eso fue lo que tardó su construcción.

La fecha de apertura originalmente se estipuló para 2016 e incluso su inauguración, esta semana, se confirmó muy recientemente.

El puente no sólo sobrepasó el presupuesto y el calendario establecidos, sino que cobró la vida de varios trabajadores.

Las autoridades de Hong Kong y de China continental reportaron, cada una, la muerte de nueve trabajadores durante las obras.

Además se informó que decenas resultaron heridos.

En un momento de la construcción, llegó a haber "14.000 trabajadores y 300 barcos", según dijo Yu Lie, subdirector de la Autoridad del Puente HZM, a la cadena australiana ABC.

3. Más de 55 kilómetros

La construcción se extiende más de 55 kilómetros por el delta del Río de las Perlas.

El puente conecta tres partes muy diferentes de China: las dos regiones administrativas especiales de Macao y Hong Kong y el territorio continental.

Eso significa que el proyecto se extiende por diferentes sistemas legales y políticos.

Viajar entre Hong Kong y el territorio continental requiere pasar por controles fronterizos. Por eso, se construyeron dos centros de inmigración para procesar el desplazamiento de los usuarios del puente.

4. Veinte veces el Puente de San Francisco

De extremo a extremo, incluyendo sus dos carreteras de enlace, el puente es unas 20 veces más largo que el Puente Golden Gate de San Francisco.

La estructura está diseñada a prueba de terremotos y para resistir la temporada de tifones que azota la región y provoca el choque de barcos.

De acuerdo con sus creadores, está diseñado para durar 120 años.

Para permitir que las embarcaciones continúen pasando por el estuario, el puente se sumerge debajo del agua por un tramo de 6,7 kilómetros, a través de dos islas artificiales.

El proyecto también cruza la trayectoria de vuelo de las aeronaves que salen del aeropuerto internacional de Hong Kong, lo cual significó que los ingenieros se tuvieron que someter a una estricta limitación de altura.

5. Y 30 minutos de viaje

El principal objetivo del puente es ahorrar tiempo.

Si el viaje terrestre alrededor del delta lleva al menos cuatro horas, el nuevo puente permite hacer el recorrido en tan solo 30 minutos.

Pero voces críticas desde Hong Kong apuntan a que nadie realmente necesitaba el puente y que su construcción es primordialmente un intento para traer simbólicamente a Hong Kong más cerca del territorio continental.

Autobuses y los vehículos comerciales transportarán pasajeros y carga por el puente.

No se permitirá la circulación de taxis locales y sólo a unos pocos automóviles se les dará un permiso para cruzar.

El viaducto chino se vio envuelto también en cuestionamientos ambientales casi desde que nació.

En 2009, antes de que empezara la construcción, la organización World Wildlife Fund (WWF) advirtió que el puente suponía "serios riesgos para la supervivencia de los delfines blancos chinos" que habitan en el estuario del Río de las Perlas.

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