¿Fue Donald Trump el instigador del asalto al Capitolio?

Líderes demócratas y algunos republicanos han exigido que el presidente responda por el asalto al Capitolio de Washington en la tarde del miércoles.

Exigen que el mandatario sea destituido del cargo que dejará el 20 de enero cuando Joe Biden jure como nuevo presidente.

"Lo que sucedió en el Capitolio de Estados Unidos fue una insurrección contra Estados Unidos incitada por el presidente. Este presidente no debería ocupar el cargo ni un día más", dijo el jueves el senador Chuck Schumer, el líder de los demócratas en el Senado.

Miembros del Comité Judicial de la Cámara de Representantes también escribieron una carta al vicepresidente Mike Pence instándolo a actuar para destituir a Trump.

Lo acusan de haber avivado un acto de insurrección y de "tratar de socavar" la democracia estadounidense.

La congresista demócrata Ilhan Omar publicó una propuesta de impeachment (juicio político) contra Trump, y ya hay reportes de que la Cámara de Representantes podría activar el procedimiento de forma urgente.

El discurso que sostuvo Trump ante miles de seguidores al mediodía del miércoles ha sido visto como la incitación a la violencia que se vio después.

¿Qué dijo Trump?

El presidente habló durante poco más de una hora ante miles de simpatizantes que se congregaron en el Monumento a Washington, un espacio abierto entre la Casa Blanca y el Capitolio.

Ahí Trump enumeró casos de supuestos fraudes electorales en varios estados -que no ha podido comprobar ante los tribunales- en la elección del pasado 3 de noviembre.

Pero también arremetió contra los republicanos "patéticos" y "débiles" que no apoyaban su exigencia de detener la certificación de votos que se llevaría a cabo momentos después en el Congreso.

"Increíble por lo que tenemos que pasar, y tener que hacer que tu gente luche. Si ellos no luchan, tenemos que eliminar a los que no luchan", arengó a sus seguidores.

"Caminaremos hasta el Capitolio y vitorearemos a nuestros valientes senadores y congresistas", dijo, incluyéndose en la marcha, en la que luego, sin embargo, no participó. "Caminaremos y estaré allí con ustedes", repitió, aunque después del discurso volvió a la Casa Blanca.

Desde ese momento, expresó su desconfianza en que el vicepresidente Pence, que por su cargo dirigía la ceremonia en el Capitolio, hiciera algo por detener la certificación de votos: "Espero que defienda el bien de nuestra Constitución y el bien de nuestro país. Y si no es así, me decepcionaré mucho".

Y entonces pidió "luchar como en el infierno" porque si no "ya no vas a tener país".

"Así que vamos a caminar por la avenida Pensilvania al Capitolio", siguió "Vamos a intentar darles a nuestros republicanos, a los débiles, porque los fuertes no necesitan nuestra ayuda, el tipo de amor propio y audacia que necesitan para recuperar nuestro país".

"Sé que todos los presentes pronto marcharán hacia el edificio del Capitolio para hacer oír sus voces de manera pacífica y patriótica. Hoy veremos si los republicanos se mantienen firmes a favor de la integridad de nuestras elecciones", añadió.

Antes de él, Rudy Giuliani, el abogado personal del presidente, dijo a los asistentes que las disputas electorales deben resolverse mediante el "combate".

Pese a que Trump pidió marchar de manera pacífica, la irrupción a la sede del Legislativo fue violenta. Cuatro personas murieron, incluida una de sus seguidoras por el disparo de un policía.

¿Estuvo planeado el asalto?

Durante las semanas previas, el presidente marcó "el 6 de enero como un día de la verdad", explica el corresponsal de la BBC en Washington, Anthony Zurcher.

"Les dijo a sus seguidores que vinieran a Washington DC y desafiaran al Congreso. Y el miércoles por la mañana, el presidente y sus oradores previos pusieron en marcha el torbellino", añade.

Trump usó Twitter para promover la marcha. "Gran protesta en DC el 6 de enero", tuiteó el 19 de diciembre, pidiendo asistir pues "¡Será salvaje!", dijo.

Tuits similares vinieron los días 27 y 30 de diciembre, así como el 1 de enero, cuando usó la etiqueta #StopTheSteal (Detengan el robo).

Justamente Stop The Steal es el nombre de uno de los grupos más numerosos que se creó en línea horas después de la elección de noviembre pasado, según una investigación del diario The New York Times.

Llegó a acumular 320.000 miembros hasta que Facebook lo eliminó, por lo que muchos seguidores se mudaron a plataformas como Parler y Gab, donde se organizó la protesta de este 6 de enero.

Desde otros grupos, como "Secesión del Estado Rojo" (el rojo es el color de los republicanos y el azul el de los demócratas), la euforia se calentó más conforme se acercaba la fecha: "Si no estás preparado para usar la fuerza para defender la civilización, entonces estate preparado para aceptar la barbarie", decía un mensaje.

En la publicación, que se volvió viral, las personas compartían fotos del armamento, incluidos rifles de asalto, que planeaban llevar a la concentración en la capital.

Según la investigación, hubo comentarios que hacían un llamado a "ocupar" el Capitolio y obligar al Congreso a revocar las elecciones de noviembre.

Como fue evidente después, miembros de movimientos como QAnon, Proud Boys y algunos "influencers" como Tim Gionet participaron en el asalto al Congreso.

Cambio de tono

Quizás por las posibles implicaciones legales, más de 24 horas después del asalto Trump cambió este jueves de tono, condenó la invasión y admitió que en unos días lo relevará el demócrata Biden.

"Hemos pasado una elección intensa y hay muchas emociones, pero ahora es momento de calmar los ánimos y de recuperar la calma", dijo Trump en un video en la Casa Blanca publicado la noche del jueves.

"El 20 de enero se juramentará un nuevo gobierno. Mi objetivo ahora es asegurar un traspaso de poder ordenado. Este momento requiere llamar a cerrar heridas y a la reconciliación", dijo en un tono conciliador, muy diferente al exhibido en otro video el miércoles pocas horas después del asalto al Capitolio por parte de sus seguidores.

Trump se mostró "indignado" por el "atroz ataque" al Congreso del que muchos lo responsabilizan.

Pero los llamados a que el presidente responda por lo ocurrido siguen resonando y en el Congreso algunos demócratas están planeando el curso de acción.

"Si el vicepresidente y el gabinete se niegan a actuar, el Congreso debería volver a reunirse para hacer un impeachment al presidente", dijo el líder demócrata Chuck Schumer.

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