No hubo fallas mecánicas ni errores humanos en el accidente de Aeroméxico en Durango.

En su lugar, la Dirección General de Aeronáutica Civil de México (DGAC) aseguró este miércoles que la causa del desplome del Embraer E190 está en las condiciones meteorológicas que prevalecieron durante el corto tiempo en que la nave se mantuvo en vuelo.

"Las evidencias obtenidas hasta el momento por la comisión investigadora apuntan a los factores climatológicos como principal línea de investigación", explica un comunicado de la DGAC a través de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

El pasado 31 de julio un avión de Aeroméxico se desplomó allí, cinco minutos después de haber despegado rumbo a la capital mexicana.

Las 103 personas -entre pasajeros y tripulantes- a bordo del aparato salieron con vida. De ellas, más de 80 tuvieron que recibir asistencia médica en distintos hospitales.

¿Qué son las micorráfagas?

El informe de avances sobre la investigación de la DGAC habla específicamente de un fenómeno del clima conocido como microrráfaga.

Según el comunicado, la lectura de los registradores de datos de la aeronave observaron "variaciones en las velocidades del aire y de la aeronave que indican la presencia de un factor externo".

Ese factor son columnas descendentes muy localizadas de aire y agua que impactan el terreno, generando microrráfagas de gran intensidad en todas direcciones.

"Con la información de los registradores de datos y de meteorología se construyó un escenario de simulador para evaluar el desempeño de la tripulación durante la operación y se llevó a cabo una sesión en la que varias tripulaciones realizaron el ejercicio de simulador con el escenario construido, sin que ninguna de ellas pudiera alcanzar un resultado distinto del que se presentó el 31 de julio", dice el informe.

En un video compartido en Twitter por el periodista mexicano Luis Ernesto Lozano, del diario Proceso, se aprecia una animación del fenómeno meteorológico.

Las microrráfagas generan vientos fuertes concentrados en un área de menos de cuatro kilómetros de diámetro. Pueden ser secas (es decir, involucran poca o ninguna lluvia) o húmedas (generalmente durante una tormenta).

Pero el peligro para las aeronaves radica principalmente en que estos vientos tienden a empujarlas hacia abajo, ya sea durante el despegue o el aterrizaje.

Se conoce que los pasajeros del vuelo de Durango abordaron el avión todavía sin lluvia, pero al poco tiempo se desató una tormenta de granizo acompañada de fuertes vientos.

Sin autorización

El presidente de la comisión investigadora del incidente, José Armando Constantino, denunció que durante el vuelo tuvo lugar una "sesión de habilitación en ruta no autorizada", cuando un tripulante en fase de entrenamiento realizó la función de copiloto.

El informe dice que esta acción no se llevó a cabo de acuerdo con los protocolos establecidos.

Y aunque esta fue excluida como la causa del accidente, Constantino aseguró que se iniciarán los procedimientos para sancionar a los involucrados en el incidente, a la vez que se emitirá una circular para fortalecer los controles de acceso a la cabina y reforzar protocolos de disciplina.

Las llamadas microrráfagas han sido la causa de otros accidentes aéreos en el pasado. Entre ellos, es notable el del vuelo 191 de la aerolínea estadounidense Delta Airlines, que cobró la vida de 136 personas y luego del cual se han perfeccionado los mecanismos de pronóstico del tiempo.

El dictamen final sobre las causas del accidente de Durango se emitirá una vez agotadas todas las líneas de investigación y concluidos todos los estudios y pruebas necesarios, según la DGAC.

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