Brunei dio un paso atrás en su decisión de castigar con la lapidación el sexo entre hombres y el adulterio, después de haber sido blanco de críticas y hasta boicots por parte de celebridades como George Clooney.

El sultán Hassanal Bolkiah extendió este domingo la moratoria que existía sobre la aplicación de facto de la pena de muerte en la sharía o ley islámica.

Si bien la legislación de Brunei todavía condena con ejecuciones algunos crímenes, las autoridades habían dejado de llevarlas a cabo en 1957.

Pero el mes pasado, el gobierno se inclinó por una interpretación más estricta de la sharía y retiró la moratoria. Además, decretó nuevas leyes como la que castiga la homosexualidad con la lapidación, algo que antes se sancionaba con hasta 10 años de cárcel.

En un discurso, el sultán dijo el domingo ser consciente de que había habido "muchas preguntas y malas percepciones" respecto a la implementación de la legislación. Pese a anunciar la moratoria, defendió las nuevas leyes, afirmando que su "mérito" se volvería evidente.

Aquel discurso fue la primera vez que el sultán habló sobre estas nuevas normas en público desde que entraran en vigor.

Brunei tiene una población de 420.000 personas, de las cuales dos tercios practican la fe musulmana.

¿Qué dicen estas nuevas leyes?

Este pequeño Estado del Sudeste Asiático adoptó la ley islámica en 2014, creando así un sistema legal dual compuesto por la sharía y las leyes comunes.

La primera fase de la aplicación de la sharía se centró en crímenes sancionables con sentencias de prisión y multas.

Las leyes que entraron en vigor el pasado 3 de abril marcaron la siguiente fase y se refería a delitos que tenían la amputación y la lapidación como castigos.

Según las nuevas leyes:

  • Delitos como la violación, el adulterio, la sodomía, el robo o los insultos o difamaciones al profeta Mahoma acarreaban la mayor pena, la de muerte.
  • El sexo entre mujeres era castigado con 40 golpes de vara o un máximo de 10 años en prisión.
  • El robo se sancionaba con la amputación.
  • Quienes "persuadían, ordenaban o animaban" a musulmanes menores de 18 años a "aceptar las enseñanzas de otras religiones que no fueran el islam" podían recibir multas o ir a la cárcel.
  • Quienes aún no hubieran llegado a la pubertad pero fueran condenados por ciertas ofensas, podían recibir latigazos a cambio.

¿Qué reacciones hubo?

Estas leyes provocaron rechazo internacional, poniendo a este pequeño país en el centro de la atención mundial.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió que las leyes era contrarias a los estándares internacionales de derechos humanos establecidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948, que Brunei ratificó en 2006.

Celebridades como George Clooney y Elton John pidieron que se boicoteara los hoteles de lujos vinculados a Brunei.

Clooney dijo que las nuevas leyes eran "violaciones de derechos humanos".

Muchos miembros de la comunidad gay de Brunei se mostraron sorprendidos y preocupados por los castigos.

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