Confesar un asesinato públicamente y un pasado violento no es algo propio del gobernador de un país, pero a Rodrigo Duterte, el presidente de Filipinas, poco pareció importarle este jueves por la noche, cuando aseguró haber matado a una persona durante su adolescencia.

Lo dijo sin pena y sin asomo de culpa.

"Cuando era adolescente, entraba y salía de la cárcel y me metía en peleas aquí y allá", dijo el mandatarioen Danang, Vietnam, a donde había viajado para asistir a la XXV cumbre del APEC (Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico), durante un incendiario discurso frente a la comunidad filipina local para defender su polémica guerra contra el narcotráfico.

"Con 16 años maté a una persona, de verdad. Hubo una pelea, puñaladas. Eso fue cuando tenía 16 años y sólo por un cruce de mirada. Con más razón ahora, que soy presidente", agregó, provocando una carcajada de su audiencia.

Duterte, de 72 años, despreció las críticas de la ONU a su campaña antidrogas y quiso ilustrar con esta anécdota que no teme ir a la cárcel y que seguirá adelante en su guerra para "matar a todos los traficantes de droga", algo que prometió cuando ganó las elecciones.

Duterte ya hizo referencias en el pasado a un episodio violento durante su adolescencia.

En 2015, en plena campaña presidencial, afirmó en unas declaraciones para la edición filipina de la revista Esquire que "quizás" había matado a alguien cuando tenía 17 años.

"Hubo una pelea en la playa", dijo entonces. "Éramos jóvenes y estábamos allí bebiendo y de repente ocurrió eso... tal vez asesiné a alguien hasta la muerte... algo así", añadió en aquella entrevista.

Esta vez, sin embargo, no hubo titubeos.

Pero eso no fue todo: también amenazó con "abofetear" a Agnès Callamard, enviada especial de Naciones Unidas para investigar las ejecuciones extrajudiciales en Filipinas. La relatora de la ONU pidió acción urgente hace meses para frenar la campaña antidrogas de Duterte, que se ha cobrado miles de muertes en el último año y medio.

Además, el líder filipino llamó "hijos de puta" a todos aquellos que se oponen a su guerra contra las drogas.

"Si te metes con mis conciudadanos, no te dejaré salirte con la tuya. ¡Olvídense de los derechos humanos!", dijo desafiante.

Esta no es la primera ocasión en la que insulta a quienes critican la represión y a sus potenciales víctimas.

"Todos ustedes que están en las drogas, ustedes hijos de puta, de verdad que voy a matarlos", dijo durante una arenga preelectoral. Y en 2016 dijo que estaría feliz de "masacrar" a tres millones de toxicómanos.

De hecho,en diciembre aseguró haber disparado él mismo a algunos de los sospechosos criminales imputados a muerte.

Desde que asumió la presidencia, en junio de 2016, se estima que 3.967 personas han perdido la vida a manos de la policía y más de 2.200 han fallecido en crímenes vinculados a la droga, según cifras de las autoridades filipinas.

El próximo martes 14 de noviembre se celebra en Manila, la capital filipina, la cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).

Entre los asistentes figura el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien invitó en mayo a Duterte a visitar la casa Blanca tras una "amistosa conversación" telefónica.

Una reunión entre Duterte y Barack Obama fue cancelada el año pasado después de que el líder filipino insultara al expresidente de Estados Unidos.

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