Es una de las principales empresas tabacaleras del mundo, pero ahora promete trabajar por "un mundo libre de humo".

Philip Morris International (PMI), fabricante de Marlboro y de otras cinco de las marcas más reconocidas de tabaco que se comercializan en 180 países del planeta, apuesta ahora por la era post-cigarrillos.

La corporación lanzó este mes la Fundación para un Mundo Libre de Humo (FSFW, pos sus siglas en inglés), una organización sin fines de lucro cuya finalidad declarada es "acelerar los esfuerzos globales para reducir las muertes y los daños a la salud causados por fumar, con el objetivo último de erradicar ese hábito en todo el mundo".

En la presidencia de la FSFW fue designado Derek Yach, un médico reconocido que trabajó en la Organización Mundial de la Salud (OMS) y que tuvo un papel importante en la elaboración de la Convención Marco sobre Control del Tabaco.

"Durante décadas, pese a las numerosas iniciativas para el control del tabaco, fumar ha sido la causa número uno de muertes prevenibles en el mundo. Con más de 1.000 millones de fumadores y una muerte cada seis segundos por fumar, hay una necesidad urgente de acelerar el progreso para poner fin a esta crisis de salud", dijo Yach en una declaración divulgada por la FSFW.

Este especialista es uno de los que cree que los llamados cigarrillos electrónicos ofrecen posibilidades reales de reducir el hábito de fumar. Una opinión que no comparten todos los expertos en esta materia.

Entre las labores que se propone ejecutar la fundación se incluye apoyar la investigación y ayudar a crear un consenso acerca de la mejores prácticas para reducir el daño y las muertes causadas por el hábito de fumar y sobre cómo hacer que más personas dejen el cigarrillo.

Pese a esto, la iniciativa de Philip Morris ha sido acogida con escepticismo por parte de organizaciones no gubernamentales que trabajan en contra del tabaco y ha sido directamente rechazada por la OMS.

¿Por qué?

Manifiesto

En su página web, Philip Morris publicó un manifiesto llamado "Diseñando un futuro libre de humo".

En ese texto la compañía anuncia su intención en convertirse en "mucho más que la principal empresa tabacalera".

"Entendemos a los millones de hombres y mujeres que fuman cigarrillos. Ellos están buscando alternativas a ese hábito que sean menos dañinas, pero satisfactorias. Les vamos a dar esa elección", afirman.

"Estamos construyendo el futuro de PMI sobre la base de productos libres de humo que son una elección mucho mejor que fumar cigarrillos. De hecho, nuestra visión es que esos productos reemplazarán algún día a los cigarrillos", agregan.

Apuntan que más de tres millones de personas ya han dejado de fumar para cambiarse a estos nuevos productos "que son libres de humo y placenteros".

Esos productos también usan tabaco.

¿Truco publicitario?

La ONG Campaña por Niños Libres de Tabaco (CTFK, por sus siglas en inglés), con sede en Estados Unidos, mostró su escepticismo por la iniciativa de la empresa tabacalera.

"El supuesto compromiso de Philip Morris con un "mundo libre de humo" no puede ser tomado en serio mientras continúe anunciando cigarrillos de forma agresiva y combatiendo las políticas para reducir el hábito de fumar y salvar vidas en todo el planeta", dijo a través de una declaración el presidente de CTFK, Matthew L. Myers.

"Philip Morris tiene una larga historia engañando al público y haciendo lo que sea para vender cigarrillos. Esta no es la primera vez que anuncia que financiará investigaciones "independientes". Cada uno de sus esfuerzos anteriores no han sido más que una cortina de humo para desviar la atención sobre sus estrategias de marketing, del daño que sus productos causan y del fuerte consenso científico que ya existía", agregó.

Señaló además que el monto comprometido por la tabacalera con la fundación es una nimiedad comparada con los US$75.000 millones de dólares en ventas y los US$17.000 millones de ganancias que registró en 2016.

Pero, el rechazo más fuerte provino de la Organización Mundial de la Salud que anunció que no establecerá ninguna asociación con la Fundación para un Mundo Libre de Humo y recomendó a los gobiernos del mundo y a la comunidad de sector salud a hacer lo mismo.

Daños a la salud

En una declaración a propósito de la nueva iniciativa de Philip Morris, la OMS dijo que existen muchas dudas sobre la "reducción de daños causados por el tabaco" e indicó que la respuesta a las misma no deben ser financiada por las compañías de ese sector.

"La industria tabacalera y sus grupos de cabildeo han confundido al público sobre los riesgos asociados con otros productos de tabaco. Esto incluye la promoción de los productos de tabaco llamados 'light' o 'suaves' como una alternativa a dejar de fumar, pese a ser plenamente conscientes de que esos productos no eran menos dañinos para la salud", señaló el comunicado.

"Esa conducta continúa hoy con esas compañías, incluyendo Philip Morris, mercadeando productos en formas que engañosamente sugieren que algunos productos de tabaco son menos dañinos que otros", agregó.

La OMS destacó que las políticas más efectivas para el control de todos los productos con tabaco incluyen medidas como la imposición de impuestos a las ventas de estos productos, el uso de etiquetas gráficas de alerta sobre su uso, la prohibición total de hacer publicidad, promoción y patrocinios; así como dar ayuda para dejar el consumo de estos productos.

"Estas políticas no solo se enfocan en ayudar a los consumidores actuales a dejar estos productos, sino también a prevenir que (otros) comiencen. Si Philip Morris estuviera realmente comprometida con un mundo libre de humo apoyaría estas políticas, pero -en su lugar- se opone a ellas", indicó la OMS.

Más de 7 millones de personas mueren en el mundo cada año por el consumo de tabaco, de los cuales casi 900.000 son fumadores pasivos.

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