Durante 38 días el primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, habría minimizado los riesgos del nuevo coronavirus.

El líder conservador -que actualmente está recuperándose del covid-19 tras pasar unos días en terapia intensiva- se saltó cinco reuniones de emergencia Cobra sobre el virus y habría ignorado llamados para preparar al Servicio Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en inglés) para la crisis que se avecinaba, según una investigación publicada por el periódico británico The Sunday Times.

Las reuniones Cobra -acrónimo de Cabinet Office Briefing Room A- suelen ser presididas por el primer ministro de Reino Unido, con la presencia de miembros del gabinete ejecutivo, generales y jefes de inteligencia, durante momentos de crisis, tales como ataques o amenazas terroristas y desastres naturales.

Johnson no asistió a la primera ni a ninguna de las cuatro organizadas en febrero.

Durante 38 días, según The Sunday Times, Reino Unido habría caminado dormido "hacia el desastre" y cometido una larga lista de "errores" que habrían costado la vida de miles de británicos.

El periódico también critica que, en vez de aumentar los suministros de emergencia de mascarillas y batas protectoras, el gobierno haya decidido enviar 279.000 artículos de protección a China en febrero.

Actualmente, la nación europea se ha convertido en una de las más golpeadas en todo el mundo con más de 120.000 casos confirmados y al menos 16.060 víctimas mortales.

Y la manera en que el ejecutivo manejó el inicio de la epidemia causa controversia en el país y levanta dudas sobre si la crisis sanitaria pudo haberse evitado.

La respuesta del gobierno ante las acusaciones

Michael Gove, canciller del ducado de Lancaster, admitió, en una entrevista en el programa de la BBC The Andrew Marr Show este domingo, que Johnson faltó a cinco reuniones de emergencia y que su gobierno donó equipos de protección a China, ante la necesidad del brote "más extremo en Wuhan".

Pero aseguró que faltar a reuniones Cobra es normal para un primer ministro.

Previamente, el canciller del ducado había dicho que el reportaje de The Sunday Times tenía numerosas imprecisiones que "serían corregidas".

El 24 de enero, el gobierno británico sostuvo su primera reunión Cobra para hablar del nuevo virus que ya se había propagado a al menos 6 países, y que comenzaba a encender las alarmas en Europa y en todo el mundo.

Una vez finalizada, el ministro de Salud, Matt Hancock -que daría positivo por covid-19 un par de meses más tarde- le dijo a un grupo de reporteros reunidos en los alrededores de Downing Street, la residencia oficial del Ejecutivo, que la amenaza del virus era baja para el pueblo británico.

Este anuncio se hizo el mismo día que salió a la luz un estudio hecho por doctores chinos y publicado en el semanario The Lancet, que advertía sobre el potencial letal del virus y que lo comparaba con la gripe española, que mató a al menos 50 millones de personas entre 1918 y 1919.

Distraídos por el Brexit

Boris Johnson no asistió a la reunión del 24 de enero, pero según reporta The Sunday Times, el primer ministro encontró tiempo para participar ese mismo día en una celebración del Año Nuevo Lunar, liderada por el embajador de China en Reino Unido en honor a la comunidad china en el país europeo.

Jonathan Leake, periodista de The Sunday Times y uno de los autores del artículo, le dijo a la BBC que uno de los errores del gobierno fue no escuchar a la comunidad científica con más atención y antelación.

"El 26, 27 de enero fue un tiempo donde el gobierno estaba increíblemente distraído por la salida de (Reino Unido) de la Unión Europea (?) el gobierno debió haberle dado más atención a lo que estaba surgiendo", agregó.

"Debió haber escuchado no solo a sus propios científicos, sino también periódicos y publicaciones en todo el mundo que estaban señalando lo que estaba pasando en China".

"Estaba claro que iba a ser un evento sin precedentes"

Aquel ajetreado viernes 24 de enero, un portavoz de Downing Street aseguró con seguridad que la nación europea estaba "bien preparada" para hacer frente a "cualquier nueva enfermedad", una actitud que Johnson y su gabinete adoptaron hasta que el asunto pareció salirse de las manos.

Luego de faltar a cuatro reuniones Cobra posteriores, el líder británico asistió finalmente a su primer comité sobre el coronavirus el 2 de marzo, cuando Reino Unido registraba ya decenas de casos confirmados y el virus parecía estar propagándose a lo largo y ancho del país.

Pero sus oponentes afirman que ya era demasiado tarde.

"Creo que, desde los primeros días de febrero, si no a finales de enero, era obvio que esta infección iba a ser muy grave e iba a afectar más que solo a Asia", dijo recientemente a la BBC Jeremy Farrar, asesor del gobierno británico, especialista en enfermedades infecciosas.

"Creo que estaba muy claro que este iba a ser un evento sin precedentes".

https://twitter.com/BorisJohnson/status/1249336590482243585

El 21 de febrero, cuando el virus ya había cobrado miles de víctimas mortales en China y comenzaba a propagarse a gran velocidad en Italia, el gobierno británico decidió mantener el nivel de amenaza como "moderado".

En ese entonces, Johnson probablemente no se imaginaba que él mismo se convertiría en uno de los millones de contagiados por el covid-19 y que incluso pasaría días un par de días en terapia intensiva.

En su primera reunión Cobra en cinco semanas, Johnson estableció un "plan de batalla" para contener el avance del virus, que incluía aumentar el número hospitales temporales de atención crítica.

Su gobierno decidió finalmente cerrar los negocios del país y confinar a su población el 23 de marzo, alrededor de una semana después que Francia, España e Italia, entre otras naciones europeas.

Escasez de material de protección

Un asesor principal de Downing Street, que habló en anonimato, criticó la semana pasada la complacencia de Johnson y le dijo al Sunday Times que "no hay forma de que estés en guerra si tu primer ministro no está presente".

"No presidió ninguna reunión (?) No trabajaba los fines de semana. Fue como trabajar para un jefe ejecutivo pasado de moda en una autoridad local hace 20 años. Había una sensación real de que él no hizo una planificación urgente de la crisis".

Este reportaje sale a la luz en momentos en que Reino Unido enfrenta una escasez de equipo de protección personal (EPP), que incluye máscaras, guantes, batas y otros artículos de ropa necesarios para detener la propagación del coronavirus.

El Ministerio de Salud le dijo a la BBC que entre el 25 de febrero y el 18 de abril, el NHS y los sistemas de atención social en Inglaterra habían recibido aproximadamente 875 millones de artículos.

Y este lunes se deberían entregar 400.000 batas provenientes de Turquía, sin embargo, el personal del NHS utiliza alrededor de 150.000 por día.

Mientras otros países europeos como Alemania comienzan a levantar algunas de sus medidas de confinamiento, expertos en Reino Unido y en todo el mundo temen que el covid-19 continúe ganando terreno en la quinta economía del mundo.

 

Publicidad