Desde hace tiempo se sabe que las pinturas rupestres de los cazadores y recolectores de la Edad de Hielo en Europa, las cuales tienen al menos 20.000 años de antigüedad, tienen algún significado, pero no se había descifrado.

A lo largo de los siglos se han encontrado estas pinturas de animales como renos, peces y ganado en cuevas de toda Europa.

Pero los arqueólogos no sabían cuál era el significado de los puntos y otras marcas que contienen las pinturas.

Ahora, el anticuario y conservador de muebles británico Ben Bacon ha concluido que las marcas en laspinturas están relacionadas con los ciclos lunares y la vida reproductiva de los animales.

Un Indiana Jones amateur

Bacon, originario de Londres, dedicó innumerables horas de su tiempo libre a analizar las pinturas para descifrar su significado.

Este aficionado a la arqueología se acercó a académicos de la Universidad de Durham y del University College London para exponerles sus teoríasy estos lo alentaron a seguir investigando.

Bacon pasó numerosas horas en internet y en la Biblioteca Británica consultando imágenes de pinturas rupestres y "acumuló la mayor cantidad de datos posible y comenzó a buscar patrones repetitivos".

En particular, examinó un signo "Y" que aparece en algunas pinturas, que pensó que podría ser un símbolo de "dar a luz" porque mostraba una línea que crecía a partir de otra.

Junto con los académicos, analizando los ciclos de nacimiento de animales actuales similares, dedujeron que el número de marcas en las pinturas rupestres es un registro, por mes lunar, de las temporadas de apareamiento de los animales.

Los hallazgos del equipo fueron publicados en el Cambridge Archeological Journal.

Estas marcas se encuentran en más de 600 imágenes de la Edad de Hielo en toda Europa.

Las secuencias de puntos, líneas y otras marcas aparecen junto a representaciones de especies como renos, caballos salvajes, peces, bisontes y una forma de ganado extinto llamado uro.

La curiosidad no mató al gato

"El significado de las marcas dentro de estos dibujos siempre me ha intrigado, así que comencé a tratar de decodificarlas, utilizando un enfoque similar al que otros adoptaron para comprender un forma temprana de los textos griegos", explicó Bacon.

"Usando información e imágenes de arte rupestre, disponibles en la Biblioteca Británica y en Internet, acumulé la mayor cantidad de datos posible y comencé a buscar patrones repetitivos", dijo.

Bacon relató que una vez que halló lo que creía eran pistas, se puso en contacto con amigos y académicos universitarios de alto nivel. "Su experiencia fue fundamental para probar mi teoría", admitió.

"Fue surrealista sentarse en la Biblioteca Británica y descifrar lentamente lo que decía la gente hace 20.000 años. Las horas de arduo trabajo sin duda valieron la pena", confesó.

Los profesores Paul Pettitt y Robert Kentridge, de la Universidad de Durham, han trabajado juntos en el desarrollo del campo de la paleopsicología visual, la investigación científica de la psicología que sustenta el desarrollo más temprano de la cultura visual humana.

"Los resultados muestran que los cazadores-recolectores de la Edad del Hielo fueron los primeros en usar un calendario sistemático y marcas para registrar información sobre los principales eventos ecológicos dentro de ese calendario", dijo Pettitt.

Por su parte, Kentridge agregó: "Las implicaciones son que los cazadores-recolectores de la Edad del Hielo no vivían simplemente en su presente, sino que registraban recuerdos del momento en el que ocurrieron eventos pasados y los usaban para anticipar cuándo ocurrirían eventos similares en el futuro, una capacidad que los investigadores de la memoria llaman viaje mental en el tiempo".

El profesor honorario del University College London, Tony Freeth, fue otro experto al que el aficionado se acercó con su hipótesis.

"Me sorprendió cuando Ben vino a mí con su idea de que la cantidad de puntos o líneas en los animales representaba el mes lunar de eventos clave en el ciclo de vida de los animales", reconoció.

El equipo, que también incluyó a investigadores independientes como Azadeh Khatiri y el profesor de historia jubilado Clive James Palmer, espera realizar nuevos hallazgos.

"A medida que investigamos más profundamente, lo que estamos descubriendo es que nuestros ancestros se parecen a nosotros mucho másde lo que pensábamos anteriormente: estas personas, separadas de nosotros por muchos milenios, de repente están mucho más cerca", señaló Bacon.

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