El FBI ha advertido de que los seguidores de Donald Trump podrían llevar a cabo protestas armadas en diferentes lugares de Estados Unidos en los días previos a la inauguración de la presidencia de Joe Biden.

Hay reportes que indican que hay grupos armados que planean reunirse en los legislativos de los 50 estados y en Washington DC en los días pervios a la juramentación y el mismo 20 de enero, cuando Biden debe jurar como presidente, poniéndose así fin al mandato de Trump.

La preocupación por evitar que se repitan escenas como las del pasado 6 de enero, cuando el asalto de los seguidores de Trump al Capitolio de Washington dejó 5 personas muertas ha hecho que se refuercen las medidas de seguridad.

Los responsables del operativo de seguridad están decididos a que no vuelvan a darse los fallos que permitieron que los alborotadores entraran violentamente en la sede del Congreso para impedir que certificara la victoria de Biden en las elecciones.

Biden dijo este lunes no tener miedo de tomar posesión en el exterior del Capitolio.

Qué más protestas hay planeadas

Los medios estadounidenses aseguran que las fuerzas de seguridad se preparan para posibles estallidos adicionales de violencia en todo el país en los días que faltan hasta que Biden se convierta en presidente.

Desde plataformas digitales a las que acuden simpatizantes de Trump y grupos de extrema derecha se ha convocado a varias protestas en diferentes fechas, incluidas manifestaciones armadas en ciudades en todo el país el 17 de enero y una marcha en Washington el mismo día de la inauguración.

Un boletín interno de la Oficina Federal de Investigaciones, (FBI, por sus siglas en inglés) del que informó ABC y otros medios en Estados Unidos advirtió de que un grupo está llamando a sus seguidores a asaltar las sedes de tribunales federales, estatales y locales en todo el país si Trump cesa como presidente.

Los departamentos locales de policía han recibido indicaciones de las agencias federales para que refuercen las medidas de seguridad en torno a las sedes de los legislativos de los estados tras los recientes episodios de violencia.

La agencia Reuters citó a un responsable federal de seguridad que dijo que las advertencias del FBI se mantienen para todas las capitales de los estados del 16 al 20 de enero y para Washington D.C. al menos desde tres dias antes de la inauguración.

Aunque la atención se centró en lo ocurrido en la sede del Congreso en la capital, se informó de incidentes similares de menor escala en otros puntos del país.

Entretanto, han aumentado las voces desde el bando demócrata, a las que se han unido las de algunos republicanos, que reclaman que Trump sea apartado de la presidencia antes incluso de agotar los pocos días que le restan de mandato.

Cuáles son las medidas de seguridad para la inauguración de Biden

El Departamento de Seguridad Interior confirmó el lunes que comenzará sus operaciones para lo que considera un Evento Especial de Seguridad Nacional el miércoles.

Chad Wolf, secretario de Seguridad Interior en funciones, dijo haberle dado instrucciones al Servicio Secreto para iniciar operaciones especiales de cara a la inauguración el miércoles, 6 días antes de que Biden y la vicepresidenta electa, Kamala Harris, asuman sus cargos.

La decisión se tomó, en palabras de Wolf, "a la luz de los hechos de la semana pasada y de un escenario de seguridad en evolución".

Fuentes oficiales afirman que hasta 15.000 efectivos de la Guardia Nacional podrían ponerse a disposición del operativo.

Más tarde, Wolf se convirtió en el tercer miembro del gabinete de Trump en dimitir desde los disturbios en Capitolio, después de que lo hicieran la secretaria de Transporte, Betsy DeVos y la de Educación, Elaine Chao.

Wolf había llamado la semana pasada a Trump a "condenar firmemente" la actuación de los asaltantes del Capitolio.

Su salida deja a su departamento sumido en la confusión en un momento en que se aceleraban los preparativos del plan de seguridad de la inauguración del nuevo presidente.

El secretario saliente explicó que su renuncia se debía a "recientes acontecimientos", incluidas decisiones judiciales que ponían en cuestión la validez legal de su nombramiento.

La designación de la asunción de Biden como un Evento Especial de Seguridad Nacional permite que un amplio abanico de cuerpos de seguridad se coordinen en un plan conjunto de medidas de protección, como el corte de carreteras y el establecimiento de perímetros de seguridad.

El anuncio llegó después de que la alcaldesa de Washington, Muriel Bowser, hiciera un llamamiento público a que se reforzara la seguridad tras lo ocurrido el 6 de enero, que calificó como "un ataque terrorista sin precedentes" contra el Capitolio.

Bowser también pidió a los estadounidenses que se abstengan de viajar a a capital para la inauguración.

Normalmente, cada vez que se inicia una nueva presidencia, la ceremonia atrae a miles de personas a las calles de Washington, pero la pandemia de covid ya había hecho que las expectativas para este año fueran menores antes incluso de que se conocieran los potenciales riesgos para el orden público que han hecho aumentar las medidas de seguridad.

El jefe de la Oficina de la Guardia Nacional, el general Daniel Hokanson, dijo el lunes que 10.000 soldados estarán en Washington DC el fin de semana, con alrededor de 5.000 más disponibles si las autoridades locales los solicitan.

Por otra parte, el Servicio Nacional de Parques anunció que había cerrado el monumento a George Washington, el famoso obelisco ubicado en la explanada frente al Capitolio debido a "amenazas creíbles de violencia".

"Grupos que participaron en los disturbios del 6 de enero en el Capitolio continúan amenazando con boicotear las inauguración presidencial del 20 de enero", dijo el servicio en un comunicado, en el que informó además de que otros monumentos podrían verse afectados por cierres temporales.

En declaraciones mientras recibía la segunda dosis de la vacuna contra la covid, Biden dijo que no estaba "asustado" de jurar su cargo en el exterior del Capitolio pese a las advertencias de las agencias de seguridad.

Su equipo ha asegurado que el discurso con el que inaugurará su presidencia girará en torno al tema de una "América unida".

Se espera que una vez investido presidente, Biden participe en una ceremonia de ofrenda floral junto con los expresidentes Barack Obama, George W. Bush y Bill Clinton, en un intento por recalcar su mensaje en pro de la unidad.

Trump ha anunciado que no acudirá a la ceremonia, con lo que se convertirá en el primer presidente en 150 años en no asistir a la inauguración de su sucesor.

Qué hay del "impeachment"

Las advertencias acerca de nuevos brotes de violencia pro-Trump llegan en medio de los esfuerzos demócratas para promover el "impeachment" del presidente por su papel en los disturbios del Capitolio, que le costaron la vida a cinco personas.

La Cámara de Representantes registró la acusación contra Trump por "incitación a la insurrección" en un mitin previo al asalto al Congreso en el que insistió sin presentar pruebas en que le habían "robado" la elección.

La mayoría demócrata en la Cámara dijo que el miércoles se votará allí la acusación si antes el vicepresidente, Mike Pence, no ha invocado sus poderes constitucionales para apartar a Trump de la presidencia.

Trump no ha vuelto a hacer declaraciones públicas después de que el viernes fuera bloqueado en distintas redes sociales, incluida Twitter.

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