Retórica o substancia, ¿qué hay en el discurso del presidente de Estados Unidos sobre el acuerdo nuclear con Irán?

Donald Trump confirmó el viernes que no certificará el pacto, pues argumentó que la nación persa no cumple los términos acordados.

El mandatario estadounidense acusó a Irán de cometer "múltiples violaciones" al acuerdo, a pesar de que la agencia de la ONU que controla lo relacionado con la energía nuclear y los demás signatarios del pacto (Reino Unido, Francia, Alemania, Rusia y China) e incluso miembros del gobierno de Trump, creen que Teherán lo está cumpliendo al pie de la letra.

También el presidente iraní, Hasán Rouhaní, afirmó que las acusaciones del jefe del gobierno de EE.UU. carecen de fundamentos y están llenas de ofensas contra su nación.

Rouhaní aseguró que su país mantiene su compromiso y cumple con todos sus acuerdos internacionales.

En BBC Mundo analizamos cuánto tienen de cierto algunas de las denuncias que hace Trump sobre Irán y el acuerdo nuclear.

"Múltiples violaciones"

Trump citó algunas violaciones que, según él, cometió Irán con respecto al acuerdo, pero no mencionó que cuando se han suscitado preocupaciones, Teherán corrigió sus acciones cuestionables.

En particular, el presidente citó en su discurso del viernes que el gobierno iraní había excedido los límites de agua pesada -el ingrediente para convertir uranio en plutonio- impuestos por el acuerdo.

Efectivamente, eso ocurrió en dos ocasiones, pero fue subsanado por las autoridades iraníes enviando algunas toneladas a Omán para bajar el umbral, una medida satisfactoria para los observadores internacionales.

En un informe fechado en agosto, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) dijo que Irán ha mantenido sus actividades nucleares dentro de los límites impuestos por el acuerdo de 2015.

Su director, Yukiya Amano, dijo que el país implementó el acuerdo y fue objeto del "régimen de verificación más robusto del mundo".

Según el informe, sus inventarios de uranio enriquecido permanecieron dentro de los límites y la cantidad de agua pesada permaneció en 111 toneladas, por debajo del umbral de 130 toneladas establecido en el acuerdo.

"El régimen iraní intimida"

El acuerdo con Irán establece que los inspectores internacionales pueden verificar el grado de cumplimiento del mismo.

Según el tratado, Irán debe reducir su infraestructura nuclear y recortar drásticamente sus reservas de uranio poco enriquecido.

Cuando anunció la consecución del acuerdo, el entonces presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo que el mismo no dependía de la "confianza", sino de "la verificación".

Los inspectores del OIEA son los encargados de esa verificación, pero Trump ha denunciado que no pueden hacer su trabajo y que son "intimidados" por el régimen iraní.

En contraste, en su informe de agosto, el OIEA aseguró que sus inspectores pudieron acceder a todas las instalaciones requeridas y aplicaron medidas electrónicas de vigilancia en los centros nucleares iraníes previstos en el acuerdo.

"El peor acuerdo de la historia"

En cualquier caso, más allá de la discusión sobre los incumplimientos, en el trasfondo de la polémica está que el acuerdo nuclear alcanzado con Irán en 2015 para Donald Trump es "el peor de la historia".

Conocido como el Plan de Acción Conjunto y Completo (JCPOA, por sus siglas en inglés), el pacto comenzó a ser aplicado en enero de 2016.

A cambio del progresivo levantamiento de sanciones económicas, Irán detuvo algunas de sus actividades en el sector nuclear y redujo otras dentro de límites estrictos.

En cualquier caso, más allá de Trump, muchos, incluso algunos de los signatarios, reconocen que el acuerdo no es perfecto.

Para Jonathan Marcus, corresponsal de Asuntos Diplomáticos de la BBC, no hay que olvidar que durante las negociaciones había una verdadera preocupación sobre un conflicto militar si no había un acuerdo.

Israel presionaba a favor de una acción militar. Muchos de los enemigos árabes de Irán en el golfo Pérsico respaldaban en silencio esa opción.

Y había dudas acerca de si el propio Estados Unidos tendría que usar la fuerza para prevenir que Irán desarrollara la capacidad para construir y lanzar un arma nuclear.

Por tanto, todas las partes sintieron que limitar el programa nuclear de Irán en el futuro inmediato era algo que valía la pena.

"Amenaza a sus vecinos"

Los misiles balísticos no están cubiertos por el acuerdo -como reconoció el propio Trump- e Irán continuó avanzando rápidamente en su programa.

Para el gobierno de Trump esto es una amenaza para sus aliados en la región, algunos acérrimos rivales de Irán como Israel y Arabia Saudita.

También acusa al régimen iraní de llevar a cabo múltiples provocaciones.

Una de las prioridades del mandatario estadounidense es endurecer los términos del acuerdo para limitar la "proliferación de misiles y armas que amenazan a sus enemigos, al comercio global y la libertad de navegación".

El pasado septiembre, Irán lanzó con éxito un misil de rango medio.

La nación asiática defiende que su programa de misiles tiene únicamente un objetivo "defensivo" y "disuasivo" frente a los enemigos, pero esto no cayó nada bien en Estados Unidos.

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