Juan Pablo Guanipa, gobernador electo del estado Zulia, uno de los más importantes de Venezuela, luce agotado la tarde de este martes, explayado en el sofá de su habitación de un hotel cinco estrellas de Maracaibo. Su celular no cesa de repicar y de emitir alertas de mensajería.

Es el hombre del momento. Ha invertido sus últimas horas en explicar al mundo por qué no ejercerá su cargo.

El dirigente del partido Primero Justicia, titulado como abogado y comunicador social, padre de cinco niños y promotor febril de la democracia cristiana, encarna el ojo del huracán político actual de Venezuela.

Es el único de los cinco gobernadores opositores que se negó a juramentarse ante la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), una institución que el Gobierno promueve como un suprapoder y que la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), coalición que agrupa a los opositores, considera ilegítima.

"De rodillas, solo ante Dios, el pueblo y la Constitución", escribió Guanipa en Twitter.

La ANC prevé decretar en cualquier momento su desacato, ordenar la repetición de los comicios en la región e inhabilitarle como candidato.

Sus cuatro colegas de oposición que decidieron juramentarse el lunes ante la Constituyente -todos del socialdemócrata Acción Democrática- han evidenciado el cisma dentro de la MUD y el complejo reto de pelear contra el chavismo.

"No tenía ninguna obligación de cumplir lo que me impone esa Constituyente", cuenta Guanipa en entrevista con BBC Mundo.

Explica que rehusó posar para una fotografía que, estima, el gobierno del presidente Nicolás Maduro ha utilizado para legitimar un organismo que él califica de fraudulento. Insiste en que solo debe juramentarse ante el Consejo Legislativo local.


¿Qué opinión tiene de la juramentación de sus cuatro colegas gobernadores de oposición ante la ANC? ¿Por qué no lo hizo usted?

Lo ideal hubiera sido que la decisión la tomáramos en bloque los cinco gobernadores. Eso era para mí imprescindible.

Si nosotros desconocimos la Asamblea Nacional Constituyente porque es una asamblea fraudulenta, que no fue convocada por el pueblo, que sus bases comiciales no fueron aprobadas por el pueblo, en la que sabemos que es mentira que hubo una participación de ocho millones de personas, que el mismo Smartmatic (administrador técnico de las máquinas de votación) dijo que había una elección fraudulenta, y si además más de 40 países del mundo decidieron desconocerla, no tenía sentido hacer ese acto con una institución fraudulenta, donde le dabas al Gobierno una foto que puso a rodar por todo el mundo para hacer ver que había una aceptación de la oposición de la ANC.

¿Cree que los gobernadores juramentados son traidores?

No voy a juzgar la actuación de los gobernadores. No creo que ganemos algo cayéndonos a acusaciones o entrando en conflictos. Creo que es necesario que nos sentemos a recomponer la unidad. Creo que nuestro papel es de hacer un gran esfuerzo para consolidar la unidad democrática. No creo que esos gobernadores se vayan a ir al chavismo ni nada parecido. Yo he asumido las consecuencias de mis actos y ellos también deben hacer lo mismo.

¿La Mesa de la Unidad llegó a su fin? ¿Cree que es necesario reestructurarla?

Todo es válido. Hay que revisarla en profundidad. No creo que todo se resuelva con un cambio de nombre. Tenemos que recomponer las relaciones que se han roto y asumir todos un mismo rol. Tenemos que ampliar el espectro de participación en la Unidad. Lamentablemente, los temas de las candidaturas afectan mucho el funcionamiento de la Mesa. Tenemos que asumir la gravedad de la situación que vive el país.

¿Respalda o rechaza la propuesta de elegir un líder único de la oposición?

Me parece absolutamente positivo. Elegir un líder único va a hacer que esa persona tenga mucha opción de ser el candidato presidencial. El 15 de octubre (día de las elecciones regionales) implosionó el voto por la actuación del gobierno. Eso nos obliga no solamente a revisarnos, a recomponernos, sino a realizar las acciones que sean necesarias para poder rescatar el voto.

No podemos participar en procesos electorales sin verdaderas o mínimas garantías. Ellos han ido mejorando sus técnicas de maldad, sabotaje y fraude.

¿Hubo fraude electoral en Venezuela?

Estoy convencido de que sí hubo un fraude en el proceso. No se puede demostrar vía actas, porque ya cuando el voto se convierte en acta, el fraude está hecho, salvo el caso de Andrés Velásquez (candidato opositor en el estado sureño de Bolívar). Él sí demostró que hubo un cambio en las actas. Eso fue una barbaridad. Pero en el resto de los estados también hubo fraude. Cuando hay un grupo de miembros de mesa que los elige aleatoriamente y logras que se formen, que tengan su credencial, y después no lo dejan entrar y hacen entrar a un miembro accidental, y votan al testigo de la oposición, y hacen lo que les dé la gana en esa mesa, ¿cómo se llama eso? ¡Fraude!

¿Tiene sentido que la oposición acuda a las municipales y a las presidenciales de 2018? ¿Se acabó la posibilidad de una salida electoral a la crisis?

Es muy difícil ir a esas elecciones. Tenemos que rescatar el voto. Eso pasa por conseguir condiciones y por que tu elector crea que esas condiciones están. No va a ser sencillo lograrlas. Sigo diciendo que la herramienta es el voto. ¿Cómo la rescatas? ¿Con negociaciones con este gobierno? Las negociaciones son siempre difíciles, porque el gobierno lo único que quiere es ganar tiempo para mantenerse en el poder y no le interesa resolver los problemas que ellos mismos han generado.

¿Cómo explica que el Gobierno logre 54% de los votos pese a la crisis y la baja popularidad del chavismo en las encuestas? ¿Cómo explica al mundo que el chavismo sigue ganando elecciones?

Eso se explica por la vía del fraude. En este país, el gobierno va poco a poco cometiendo hechos que van rebanando el voto y que hacen que sus pocos electores se conviertan en los decisores de los procesos electorales. Hay un evidente anhelo de cambio en Venezuela. Eso está claro. La gente está desesperada. La gente no quiere ver al presidente. Su nivel de popularidad no sube al 20%. ¿Me va a decir que con ese nivel de popularidad obtuvo el 54 % de la votación? Es inverosímil.

Sin Leopoldo López ni Henrique Capriles, inhabilitados, ¿quién podría ser candidato a las elecciones presidenciales del próximo año por la oposición?

Tenemos que lograr que en Venezuela se acaben las inhabilitaciones políticas. El Gobierno no puede seguir con la cobardía de inhabilitar a las personas que puedan tener un papel importante en cualquier elección. Ahora resulta que quieren ir a elecciones controladas, manejadas por ellos. Así no es la vida política. Todos los dirigentes tienen que ser habilitados nuevamente.

Habla de consecuencias por su decisión de no juramentarse ante la ANC. ¿Qué va a pasar ahora con usted y en el estado Zulia?

En un país sin reglas no hay dónde acudir. Según la Constitución del estado yo me debo juramentar ante el Consejo Legislativo (regional). Si esa juramentación no se puede hacer efectiva, yo me juramento ante un juez superior contencioso administrativo. ¿Crees que algún juez va a tomar la decisión de juramentarme? Evidentemente eso no va a pasar.

Sí se va a generar una situación muy conflictiva en el estado. ¿Puede declararse la vacante absoluta del gobernador Guanipa? Es una insensatez. Aquí estoy yo. Las causantes son: que haya abandonado el cargo y, si no he asumido ningún cargo, no puedo abandonarlo; que yo haya muerto, pero estoy conversando contigo; que yo haya renunciado, y yo no renuncio a la gobernación.

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