Era una de las firmas de abogados más populares de Panamá. Contaba con cerca de medio centenar de oficinas fuera del país, cientos de trabajadores y unos 14.000 clientes.

Su especialidad, el asesoramiento legal en el extranjero, le daba un perfil internacional.

El portal especializado en derecho Legal500 la describe como una "elección común" entre quienes buscan establecer una compañía o servicios fiduciarios.

Hasta que su nombre saltó a las portadas de diarios de todo el mundo como protagonista de una de las mayores filtraciones de los últimos años: los Papeles de Panamá.

Más de 11,5 millones de archivos revelaron cómo este despacho ayudaba a sus clientes a crear empresas en el extranjero con para evadir el pago de impuestos.

Entre ellos había 72 jefes y ex jefes de Estado.

Ministros y algún mandatario han tenido que renunciar a raíz de estas publicaciones. El más reciente: el primer ministro de Pakistán, Nawaz Sharif.

Despidos y grandes retos

Afectada por el escándalo y los procesos judiciales iniciados en su contra, Mossack Fonseca languidece.

El bufete fundado en 1977 llegó a tener 45 oficinas repartidas por diferentes partes del mundo además de la sede panameña. Ahora, sólo sobreviven 6.

Así lo admitió este miércoles uno de los socios principales, Jurgen Mossack, durante una rueda de prensa en Panamá.

La reputación de la firma ha caído y con ella, la actividad. "Hemos tenido que despedir gente", confesó Mossack.

De los 360 trabajadores que llegó a tener en el país centroamericano, ya sólo quedan poco más de 90. Es decir que 3 de cada 4 tuvieron que dejar la empresa.

Pero Mossack insistió en que el bufete no cerraría, según informó la agencia AFP.

Sin embargo, la firma se enfrenta a grandes retos. Su nombre no sólo se asocia a los Papeles de Panamá.

Mossack Fonseca está también ha sido relacionada con el caso de corrupción que mantiene a Brasil en vilo: Lava Jato.

Sus dos socios fundadores, Mossack y Ramón Fonseca, pasaron 4 meses en prisión preventiva. Se les acusa de haber establecido cuentas bancarias en paraísos fiscales que Odebrecht utilizó para realizar pagos ilegales.

Fueron liberados en abril tras abonar una fianza de US$500.000 cada uno.

Pero los problemas continúan: la justicia panameña detuvo el sábado pasado a una de sus empleadas. Supuestamente, participó en una trama de corrupción que afecta a la petrolera ecuatoriana, Petroecuador.

"Organización criminal"

¿Cómo levantar la imagen de una empresa a la que la fiscalía acusa de "organización criminal"?

Mossack aseguró que su compañía colabora con las investigaciones de manera "expedita y completa".

Pero, según el abogado, su firma está siendo víctima de hostilidad por parte del gobierno.

Mossack hizo pública una lista de 31 nombres de bufetes que han sido mencionados en los casos en los que su empresa se encuentra involucrada y cuyos socios, según él, no están siendo detenidos ni citados a declarar.

"Si todas las demás firmas hacen exactamente lo mismo, ¿por qué se nos aísla a nosotros y se nos ataca exclusivamente?", se preguntó.

"Mossack Fonseca no puede seguir siendo cortina de humo para el Ministerio Público ante los cuestionamientos que se le hacen a nivel nacional e incluso internacional", señaló su abogada, Guillermina McDonald.

El escándalo desató al menos 150 investigaciones en más de 70 países por evasión de impuestos y lavado de dinero, según el Center for Public Integrity (Centro para la Integridad Pública).

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