Lo que normalmente son saludos y sonrisas para las cámaras esta vez fue algo muy diferente y llamativo: una acalorada discusión en lo que debía ser simplemente pose para la prensa.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y los líderes demócratas en ambas cámaras del Congreso, Nancy Pelosi y Chuck Schumer, se enfrascaron en la Oficina Oval de la Casa Blanca y como testigo mudo estaba el vicepresidente Mike Pence, además de los medios de comunicación.

El tema de la discordia era el financiamiento del muro fronterizo de Estados Unidos con México, una de las promesas de campaña del presidente Trump.

El mandatario amenazó en varias ocasiones con permitir el cierre del gobierno si no consigue que el Legislativo apruebe los fondos necesarios en el presupuesto federal para la construcción del muro.

De hecho, dijo que estaría "orgulloso" de cerrar el gobierno en pro de la seguridad de la frontera.

Los legisladores han estado tratando de llegar a un acuerdo de presupuesto antes de que la financiación del gobierno expire a finales de este mes.

Trump pidió incluir US$5.000 millones en el acuerdo para la seguridad de la frontera.

Pero el senador Schumer y la congresista Pelosi dijeron que acordaron extender los fondos para el Departamento de Seguridad Nacional en los niveles actuales, de US$1.300 millones hasta el 30 de septiembre.

La discusión

Una parte de la reunión en la Oficina Oval fue abierta a la prensa y había iniciado cordialmente.

Trump dijo que era un "gran honor" tener a Pelosi y Schumer en un primer encuentro desde las elecciones de noviembre, cuando los demócratas ganaron la mayoría de la Cámara de Representantes.

Pero lo que iba a ser un posado para la prensa antes del inicio de la reunión a puerta cerrada se convirtió en una insólita discusión en público.

Los líderes demócratas señalaron que el Congreso, actualmente controlado por los republicanos, podría aprobar un presupuesto antes de que expire el financiamiento de algunas dependencias, el 21 de diciembre.

El presidente sostuvo que eso solo podría pasar si se cumplía con sus demandas de más fondos para su muro fronterizo, para cubrir los miles de kilómetros a lo largo de la frontera sur que aún no tienen valla.

"Si no obtenemos lo que queremos, de una forma u otra, ya sea a través de usted, a través del ejército, a través de cualquier cosa que diga, cerraré el gobierno", dijo Trump.

"Y estoy orgulloso de cerrar el gobierno por la seguridad de la frontera. Me haré cargo. Yo seré quien lo cierre".


El reloj sigue avanzando

Análisis de Anthony Zurcher, BBC Washington

Donald Trump abrió su evento de prensa con los líderes demócratas Nancy Pelosi y Chuck Schumer con un abrazo de bipartidismo.

No duró mucho. Si por un momento, pareció como si estuvieran de acuerdo con la financiación de la "seguridad fronteriza", esa pirueta lingüística pasó a un ataque amargo.

El presidente quiere su financiación del muro. Hizo campaña sobre eso. Es una promesa. Y aunque México no lo va a pagar, lo quiere ya.

Los demócratas, por otra parte, se resisten a darle esta victoria. Además, tienen la intención de dejar como culpable de cualquier cierre del gobierno exclusivamente al presidente.

Al final, Trump les dio a los demócratas lo que querían. Dijo que cerraría el gobierno si no consigue lo que quiere y que estaría "orgulloso" de hacerlo.

Los demócratas tratarán de hacer que el presidente se arrepienta de esas palabras. Trump, por otro lado, cree que el público, o al menos su base, está con él en esta lucha.

Si ninguno de los dos lados titubea, sabremos quién tiene razón en unas pocas semanas.


Los ecos del encuentro

Posterior a la reunión, la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, dijo que los demócratas "dejaron en claro que preferirían mantener la frontera abierta que el gobierno abierto".

Y el demócrata Chuck Schumer condenó la "rabieta" de Trump en la Oficina Oval.

En una reunión con sus compañeros en el Capitolio, Nancy Pelosi, quien se espera que se convierta en presidente de la Cámara de Representantes cuando los demócratas sean mayoría el próximo mes, comentó cómo fue la reunión con Trump.

"Yo estaba tratando de ser la madre", les dijo a sus compañeros, según fuentes de los medios estadounidenses.

Para la legisladora, la insistencia del presidente en un muro era "una cuestión de virilidad".

Horas antes de la reunión, Trump tuiteó que "los militares construirán las secciones restantes del muro".

De los casi 3.100 km de frontera entre Estados Unidos y México, una tercera parte ya tiene una barrera divisoria.

Si los legisladores no pueden ponerse de acuerdo sobre un presupuesto federal, los fondos para los departamentos -incluidos los de Seguridad Nacional, Justicia, Seguridad Nacional y Agricultura- se agotarán al final de la próxima semana.

Las oficinas restantes del gobierno federal, incluido el Departamento de Defensa, recibieron financiamiento hasta 2019.

Cientos de miles de empleados del gobierno se verían obligados a quedarse en casa en caso de un cierre.

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