Una mujer en Irlanda del Norte que ayudó a su hija de 15 años a conseguir píldoras abortivas por internet apeló este jueves la decisión de la Fiscalía de llevarla a juicio.

La mujer, cuyo nombre se mantiene en el anonimato por razones legales, está acusada de conseguir y suministrar ilegalmente mifepristone y misoprostol, con la intención de provocar un aborto espontáneo en julio de 2013.

Si la apelación fracasa y el juicio se lleva adelante, la mujer enfrenta un proceso criminal que podría terminar para ella con una sentencia de hasta 10 años de cárcel.

Sus abogados argumentan que la concepción se produjo después de que su hija mantuviera relaciones sexuales siendo menor de edad y que obligar a la niña a continuar con el embarazo habría supuesto tratamiento inhumano bajo la ley europea.

La organización de derechos humanos Amnistía Internacional está apoyando el caso.

Tomar píldoras abortivas durante el embarazo sin aprobación médica es ilegal en todo Reino Unido.

El caso

La joven en el centro de la historia, quien no está siendo procesada, descubrió que estaba embarazada en 2013 tras haber tenido una relación con un joven un año mayor que ella.

Según la joven, su novio había sido violento con ella.

Tras conocerse el embarazo, y según los documentos presentados por la madre, ella y su hija discutieron diversas opciones que incluían entregar al bebé en adopción o viajar a Inglaterra para someterse a un aborto.

Sin embargo, la madre escuchó que las píldoras eran otra opción y las obtuvo por internet, sin saber que su adquisición por esta vía era ilegal.

Después de que su hija las tomará, la madre la acompañó al médico, preocupada por su estado emocional.

Un examen reveló que la niña estaba en buen estado de salud y fue derivada a un terapeuta para recibir apoyo emocional.

Dos meses más tarde, un médico del centro de salud al que había acudido la denunció a la policía.

Las leyes

Aunque tomar fármacos para interrumpir el embarazo sin consentimiento médico es ilegal en Reino Unido; la práctica del aborto es legal hasta la semana 24 en Inglaterra, Escocia y Gales. Este límite puede extenderse si la salud de la madre corre peligro o si hay riesgos serios de que el bebé nazca con discapacidades severas.

Sin embargo, Irlanda del Norte tiene algunas de las leyes más estrictas sobre el aborto de toda Europa.

En esta nación que forma parte de Reino Unido, las mujeres solo pueden abortar cuando su vida está en peligro o cuando hay riesgo serio o permanente a su salud mental o física.

Pero después de que la República de Irlanda aprobara en un referendo celebrado en mayo por amplia mayoría la reforma de la restrictiva ley sobre el aborto vigente en dicho país, creció el clamor de los grupos defensores del derecho al aborto para que Irlanda del Norte alinee su legislación con la del resto de Reino Unido.

La revisión del proceso judicial es el primer desafío que la Fiscalía debe enfrentar sobre una decisión vinculada a la criminalización del aborto en Irlanda del Norte.

Habrá que esperar semanas o meses hasta que se llegue a una decisión.

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