Exactamente 32 años después del atentado de Lockerbie, en el que murieron 270 personas por una bomba en un avión de la línea aérea estadounidense Pan Am, sus conscuencias judiciales siguen sintiéndose.

Este lunes, coincidiendo con el aniversario del ataque contra un Boeing 747 que cubría la ruta Londres - Nueva York mientras sobrevolaba la localidad de Lockerbie (Escocia), el fiscal general de Estados Unidos, William Barr, anunció nuevas acusaciones por terrorismo en contra del sospechoso de haber fabricado la bomba usada en el vuelo: Abu Agila Mohammad Masud.

El atentado de Lockerbie es catalogado hasta hoy como el "mayor incidente terrorista" ocurrido en Reino Unido y el segundo ataque aéreo más mortífero de la historia de Estados Unidos, solamente superado por el 11-S.

190 de los 270 fallecidos eran ciudadanos estadounidenses, incluyendo 35 estudiantes que regresaban a su país por las fiestas decembrinas.

Entre las víctimas también hubo 11 personas que no viajaban en el avión y que fallecieron como consecuencia del impacto de trozos de la aeronave que cayeron a tierra.

Las imputaciones de este lunes también significan, de alguna manera, el cierre de un ciclo para Barr, quien era fiscal general de Estados Unidos en 1991, cuando se anunciaron por primera vez los cargos contra dos sospechosos libios.

En aquel entonces, durante el gobierno del presidente George HW Bush, Barr encargó a su jefe de división criminal, Robert Mueller, que investigara el atentado. Mueller es ahora mejor conocido por haber sido director del FBI y por haber liderado posteriormente la investigación sobre la intromisión rusa en las elecciones presidenciales de 2016.

A lo largo de los años, tanto Barr como Mueller han participado en eventos conmemorativos con las familias de las víctimas.

El jefe de policía de la policía de Escocia, Iain Livingstone, dijo que los cargos presentado este lunes eran un "avance significativo" y que "continuarán trabajando estrechamente" con las autoridades estadounidenses y con otras autoridades internacionales.

¿Qué se sabe del acusado?

Abu Agila Mohammad Masud es el ciudadano libio señalado como supuesto experto en fabricación de bombas durante el gobierno de Muamar Gadafi.

El periodista estadounidense Ken Dornstein, cuyo hermano David estaba a bordo del avión de Pan Am, viajó a Libia para localizar a Masud como parte de un documental de televisión de 2015 de la cadena estadounidense PBS llamado My Brother's Bomber ("El terrorista que mató a mi hermano").

En ese momento, Dornstein le dijo a la BBC que Masud era "una figura misteriosa" que había sido nombrado en la investigación inicial y que "se decía que era un experto técnico".

El documental alegaba que Masud también había sido vinculado con un atentado con bomba en una discoteca en Berlín Occidental en 1986, en el que murieron tres personas, y que había sido encarcelado en Libia por su papel en el levantamiento que derrocó a Gadafi en 2011.

El fiscal Barr informó que Estados Unidos estaba imputando a Masud como "tercer conspirador" por su supuesto papel en el atentado.

Indicó que la investigación logró un gran avance luego de que Estados Unidos supo que Masud estaba detenido en Libia y que las autoridades de ese país le entregaron a funcionarios estadounidenses una copia de su entrevista con el sospechoso.

Barr dijo que supuestamente Masud construyó la bomba -trabajando con otros dos cómplices- y que fue felicitado personalmente por Gadafi por el "ataque exitoso contra Estados Unidos".

La Fiscalía estadounidense está solicitando la extradición de Masud para que sea enjuiciado en ese país.

La trama

Tomando como base registros de viaje y declaraciones de testigos, la Fiscalía estadounidense afirma en la acusación que Masud se reunió con un agente de inteligencia de Libia antes de viajar de Tripoli a Malta en diciembre de 1988.

Seis días más tarde, otros dos cómplices viajaron a Malta, donde los tres trabajaron supuestamente en la bomba.

Según la acusación, luego el material fue enviado oculto en una maleta que viajó de Malta a Frankfurt y que, finalmente, terminó en el aeropuerto londinense de Heathrow, donde fue montada en el avión de Pan Am.

Los investigadores afirman que Masud puso el dispositivo a punto el propio 21 de diciembre y que ese mismo día regresó a Trípoli.

Hasta la fecha, solamente una persona ha sido condenada por el atentado de Lockerbie: el libio Abdelbaset al-Megrahi, quien fue sentenciado en 2001.

Megrahi siempre defendió su inocencia y apeló en dos ocasiones en contra de su sentencia de 27 años de prisión que no llegó a cumplir entera pues murió en Libia en 2012, a causa de un cáncer después de ser repatriado por razones humanitarias.

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