China ha coronado a Xi Jinping. El actual presidente chino se ha puesto a la altura de históricos líderes como Mao Zedong o Deng Xiaoping, consgarándolo como el líder chino con más poder en décadas.

El Partido Comunista de China (PCCh), la formación que gobierna en solitario el país desde 1949, aprobó al cierre de su XIX Congreso en Pekín la inclusión del "pensamiento de Xi Jinping" en su Constitución, como un nuevo referente teórico que, a partir de ahora, se estudiará en las escuelas.

Xi se alza así por encima de sus inmediatos predecesores, los expresidentes Hu Jintao y Jiang Zemin, que incluyeron sus teorías políticas pero no su nombre, e incluso podría decirse que, en la retórica, también se presenta por encima del histórico reformista Deng Xiaoping, cuya aportación en la Constitución del PCCh se traduce como "teoría" y no como "pensamiento".

"Políticamente hablando (esto) le relaciona directamente con el propio Mao Zedong, lo que supone un logro muy significativo", destaca en declaraciones a BBC Mundo Christopher K. Johnson, asesor sénior del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, en sus siglas en inglés).

Xi consiguió incluir lo que se ha denominado oficialmente como el "Pensamiento de Xi Jinping sobre el Socialismo con Características Chinas para una Nueva Era", una idea que presentó durante el maratoniano discurso que ofreció en la apertura del congreso.

Entonces, Xi anunció en su intervención de más de tres horas de duración que China entraba en "una nueva era" y enumeró 14 principios políticos de su pensamiento que, según resume Carrie Gracie, editora del servicio chino de la BBC, "enfatizan los ideales comunistas" y otros cuatro aspectos:

  • La completa y profunda reforma y "nuevas ideas para el desarrollo" en busca de un nuevo modelo económico más equilibrado.
  • La convivencia "armoniosa" entre el hombre y la naturaleza.
  • La "absoluta autoridad del Partido sobre el Ejército.
  • Y la importancia del modelo "un país, dos sistemas", bajo el cual se gobierna Hong Kong, y la "reunificación nacional", con la vista puesta en Taiwán (considerada una isla rebelde por Pekín).

Todo ello con un principal objetivo: El resurgir de la nación china como superpotencia mundial para o antes del año 2050.


Los 14 principios políticos del "pensamiento Xi"

  1. Garantizar el liderazgo del Partido sobre todo el trabajo
  2. Comprometerse con un enfoque centrado en la sociedad
  3. Continuar con una reforma integral y profunda
  4. Adoptar una nueva visión para el desarrollo
  5. Ver que la sociedad es quien gobierna el país
  6. Garantizar que cualquier área de gobierno está basada en el derecho
  7. Defensa de los valores socialistas
  8. Garantizar y mejorar las condiciones de vida de la sociedad a través del desarrollo
  9. Garantizar la armonía entre el humano y la naturaleza
  10. Perseguir un enfoque global para la seguridad nacional
  11. Defender la absoluta autoridad del Partido sobre el Ejército popular
  12. Defender el principio de "un país, dos sistemas" y promover la reunificación nacional
  13. Promover la construcción de una sociedad de futuro compartido con toda la humanidad
  14. Ejercer un control total y riguroso del Partido

Agenda de la "nueva era" Xi

Aunque no hay muchos más detalles sobre el "pensamiento Xi", los observadores de la política china coinciden en el mensaje.

"Lo que quiere decir es básicamente 'Mao Zedong hizo que China fuera independiente y se levantara, Deng Xiaoping les hizo ricos y Xi les hará fuertes'", resume el experto del CSIS a BBC Mundo.

Xi quiere proyectar fortaleza en todos los aspectos: desde el plano económico, el político o el militar. "En resumen, una superpotencia", incide Johnson.

Desde su llegada al poder, el presidente ha impulsado un culto a la personalidad y una concentración de poder que deja atrás el liderazgo colectivo enarbolado por Deng Xiaoping, artífice de la apertura económica china, y su entronización en el congreso no hará otra cosa que reforzar esta tendencia.

La inclusión de su pensamiento en la Constitución del PCCh le dará ahora aún "más autoridad para llevar el país en la dirección que él quiere", advierte en declaraciones a BBC Mundo Joseph Fewsmith, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Boston y especialista en la élite política china.

Es lo que algunos analistas ya describen como "el gran salto atrás", un retroceso a la era del aún venerado Gran Timonel, el fundador del régimen comunista y promotor de algunas de las iniciativas más controvertidas de la historia reciente del país, como la sangrienta Revolución Cultural.

Nuevo desafío a EE.UU.

La agenda "ultranacionalista" de Xi augura turbulencias en la arena política.

"El comportamiento de China en el mundo representará más las preferencias de un hombre y menos las de un colectivo. (Encarará) una política exterior más asertiva", dice a BBC Mundo David Lampton, director de Estudios de China en la Escuela Johns Hopkins.

Lampton prevé más roces en materia comercial con la Casa Blanca de Donald Trump, al mismo tiempo que Xi aumenta las restricciones en el plano doméstico.

Willy Lam, otro veterano analista de la política china y profesor en la Universidad China de Hong Kong, comparte esa visión.

"China llevará a cabo una política exterior más agresiva para desafiar la supremacía de Estados Unidos, en especial, en la región de Asia Pacífico", apunta en declaraciones a BBC Mundo.

Un nuevo "emperador rojo"

De momento, no obstante, es complicado equiparar el poder de Xi con el que tuvo el fundador de la República Popular, Mao Zedong.

"Decir que (Xi) es igual de poderoso que lo que lo fue Mao, es no prestar atención a la historia", zanja Lampton.

Ello no implica que, con el tiempo, el presidente pueda adquirir un status similar al de Mao, según apuntan otros observadores.

"Xi tiene ahora el marco teórico (en la Constitución del PCCh) y el marco institucional, pues sus protegidos fueron y serán ascendidos en el Comité Central y el Politburó de la formación, para convertirse en un emperador rojo de por vida, similar a Mao Zedong", destaca por su parte el experto de Hong Kong.

Nueva cúpula de dirigentes

Ahora todas las miradas están puestas en el nuevo Comité Permanente, el órgano de mayor poder del Partido Comunista -y, por ende, del Gobierno chino-, formado actualmente por siete hombres.

A excepción del presidente Xi Jinping y el primer ministro Li Keqiang, los otros cinco líderes que ocupan un asiento en el Permanente se retiran esta semana, dando paso a una nueva generación de mandatarios.

Entre ellos, según una regla no escrita del PCCh, debería aparecer el posible sucesor de Xi Jinping.

Pero el poder que ha amasado el presidente también está haciendo tambalear esta norma y hay quien cree que, esta vez, puede no haber sucesor claro, lo que significaría que Xi podría tratar de aferrarse a la presidencia más allá de los diez tradicionales años de mandato.

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