Donald Trump lleva meses condenando las filtraciones a la prensa en Estados Unidos.

Este jueves lo volvió a hacer, pero esta vez su rechazo no se refiere a la publicación de datos que afectan directamente la imagen de su gobierno.

"Son una gran amenaza a nuestra seguridad nacional", fueron las palabras del mandatario estadounidense para referirse a la filtración a la prensa de su país de información relacionada con la investigación sobre el atentado de Manchester que había sido provista por las autoridades británicas en el marco de la cooperación bilateral.

Trump calificó lo ocurrido como "profundamente preocupante" y prometió llegar hasta el fondo de lo sucedido.

Sus declaraciones se producen tras la divulgación en medios estadounidenses de fotografías supuestamente tomadas por los cuerpos de seguridad británicos en el Manchester Arena, donde el lunes se produjo un atentado que causó la muerte de 22 personas y unos 116 heridos entre los asistentes a un concierto de la cantante estadounidense Ariana Grande.

La prensa de Estados Unidos también reveló, antes de que lo hicieran las autoridades británicas, el nombre del presunto atacante suicida.

Se trata de un dato crucial que los investigadores querían preservar para proteger las pesquisas.

Estas filtraciones generaron gran indignación entre las autoridades británicas.

"La policía británica ha sido muy clara en que quiere controlar el flujo de información para proteger la integridad operacional -el elemento sorpresa-, por lo que es irritante si esta es divulgada por otras fuentes y he sido muy clara con nuestros amigos de que esto no debe repetirse", dijo el miércoles a la BBC la secretaria de Interior de Reino Unido, Amber Rudd.

La publicación el miércoles de imágenes de lo que podrían ser partes de la bomba y de la mochila usada para esconderla enfureció a la policía de Manchester, que amenazó con dejar de compartir información con Estados Unidos.

El jefe de ese cuerpo policial, Ian Hopkins, dijo que las filtraciones dañaban la investigación y generaban dolor en familias que "ya están sufriendo terriblemente por sus pérdidas".

La policía británica dejó de compartir información con los servicios de seguridad de Estados Unidos debido a varias filtraciones de inteligencia sobre el ataque en Manchester del lunes, según información obtenida por la BBC.

Culpables

Trump condenó las filtraciones a la prensa en el marco de una reunión de la Alianza del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), en la que también participa la primera ministra británica, Theresa May.

El mandatario prometió pedirle al departamento de Justicia que realice una investigación. "De ser apropiado, el culpable debe ser enjuiciado", agregó.

"No hay relación que nosotros estimemos más que la relación especial entre Estados Unidos y Reino Unido", dijo.

Por su parte, el jefe de la embajada de Estados Unidos en Londres, Lewis Lukens, dijo a la BBC que las filtraciones eran "reprobables" y que se tomarían medidas para identificar a los responsables.

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