El presidente Joe Biden partió el jueves a Corea del Sur y Japón para afirmar el liderazgo de Estados Unidos en Asia, cuando la Casa Blanca está enfocada en Rusia y Europa y se teme una prueba nuclear de Corea del Norte durante su viaje. 

Biden busca cimentar el peso de Estados Unidos en Asia, donde el creciente poder comercial y militar de China está socavando el dominio de Washington. 

Sin descuidar las demandas de Europa, Biden se reunió justo antes de su partida con los líderes de Finlandia y Suecia para respaldar sus pedidos de ingreso a la OTAN, un cambio histórico en el distanciamiento de los países nórdicos a la organización de defensa, provocado por la invasión rusa de Ucrania a finales de febrero.

En otra señal de la creciente implicación de Estados Unidos en el conflicto, la Casa Blanca indicó que Biden promulgará durante su viaje un paquete suplementario de 40.000 millones de dólares de ayuda militar para Ucrania, aprobado el jueves por el Congreso.

Ello garantizará que no haya vacíos en el flujo de financiación, dijo a periodistas el asesor de Seguridad Nacional Jake Sullivan abordo del Air Force One, en camino a Seúl.

Otra crisis espera sin embargo a Biden a su llegada, ante el temor de que el impredecible gobierno de Corea del Norte elija ese momento para llamar la atención con un ensayo de sus misiles con capacidad nuclear, o incluso una explosión de prueba. 

A pesar del fuerte brote de covid-19 en Corea del Norte, los "preparativos para una prueba nuclear de Pyongyang se han completado y solo se está buscando el momento adecuado", aseguró el legislador surcoreano Ha Tae-keung tras ser informado por la agencia de espionaje de Seúl. 

Sullivan dijo que hay un "riesgo real de que ocurra algún tipo de provocación mientras se está en la región, bien sea en Corea del Sur o Japón".

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"Sabemos lo que haremos para responder. Nos hemos comunicado no solo con nuestros aliados, sino también con China", agregó.

Biden viajará a Japón desde Corea del Sur el domingo. 

Sostendrá conversaciones con los gobernantes de ambos países, además de participar en Tokio en una cumbre regional del grupo Quad, que incluye a Australia, India, Japón y Estados Unidos. 

En la primera etapa de la gira, visitará a las tropas estadounidenses y surcoreanas, pero no realizará el tradicional viaje presidencial a la frontera fortificada, conocida como DMZ, entre las dos Coreas, dijo la Casa Blanca. 

Horas antes de la llegada de Biden, el recién elegido presidente de Corea del Sur, el pro-estadounidense, Yoon Suk-yeol, tuiteó: "Una montaña muestra su camino hacia la cumbre para quienes la buscan. Confío en que la alianza entre la República de Corea y Estados Unidos que busca defender los valores de la democracia y los derechos humanos solo crecerá en el futuro".

- ¿Lecciones de Taiwán? -

Sullivan dijo que Biden va a Asia con "el viento a favor" por el liderazgo de Estados Unidos en la respuesta a la invasión de Ucrania ordenada por el presidente ruso, Vladimir Putin.

El alto costo militar, diplomático y económico impuesto a Rusia es visto en Washington como una advertencia para China, dadas sus ambiciones declaradas de controlar a Taiwán, bajo gobierno democrático, incluso si eso supone ir a la guerra. 

A principios de este mes, el director de la CIA, William Burns, dijo que Pekín estaba observando "con atención".

"Creo que les ha llamado la atención la forma en que, en particular, la alianza transatlántica se ha unido para imponer costos económicos a Rusia como resultado de esa agresión", dijo. 

Sullivan dijo que Washington no busca enfrentarse a China en el viaje, sino utilizar la diplomacia para mostrar que Occidente y sus socios asiáticos no serán divididos ni debilitados.

Destacó la cooperación de Corea del Sur y Japón, entre otros, en el régimen de sanciones contra Rusia liderado por las potencias europeas y Estados Unidos. También se refirió al papel del Reino Unido en la recién creada asociación de seguridad AUKUS.

Este "poderoso mensaje" será "escuchado en Pekín", dijo Sullivan. 

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