El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, calificó este martes de "mentira" el hecho de que los incendios estén devastando parte de la selva amazónica, a pesar de que los datos de su propio gobierno muestren un aumento del número de fuegos forestales en la región. 

El mandatario ultraderechista ha recibido críticas internacionales por los extensos incendios y la deforestación en la Amazonía brasileña durante su mandato. 

"Un bosque tropical no se incendia. Así que la historia de que la Amazonía está ardiendo es una mentira y tenemos que luchar contra ella con cifras", declaró. 

Los datos satelitales del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) muestran, sin embargo, que los incendios forestales en la Amazonía brasileña aumentaron el mes pasado en un 28% respecto a julio de 2019 hasta los 6.803 fuegos. 

Los expertos afirman que la mayoría de esos incendios son provocados por personas que quieren deforestar tierras ilegalmente para dedicarlas a la agricultura y la ganadería.

El año pasado, enormes incendios forestales arrasaron extensas áreas de la Amazonía entre mayo y octubre. Esos fuegos llamaron la atención del mundo sobre un bosque considerado como vital para luchar contra el cambio climático. 

Especialistas prevén además una nueva temporada preocupante de incendios este año. 

Activistas medioambientales acusan a Bolsonaro, un escéptico del cambio climático, de alentar la deforestación con llamados a abrir la selva tropical a la actividad agrícola y la industria.

Ante las críticas, Bolsonaro movilizó a militares para combatir los incendios en la cuenca del Amazonas, de la que el 60% está en Brasil, decretó un veto para los fuegos con fines agrícolas y creó un grupo especial para afrontar el problema. 

El presidente dijo que sus medidas están surtiendo efecto, señalando una reducción del 25% de la deforestación entre el mes pasado y julio de 2019. 

"Estamos haciendo grandes, enormes esfuerzos para luchar contra los incendios y la deforestación, pero aun así nos critican", dijo en el encuentro del Pacto de Leticia, un grupo creado el año pasado para salvar la Amazonía. 

Su Gobierno ha sido acusado de seleccionar los datos más favorables para él al insistir en la reducción de la deforestación en julio. 

Pero a pesar de ese dato positivo, la deforestación en la Amazonía brasileña alcanzó un nuevo récord en los primeros siete meses del año, según los datos del INPE. 

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