Brasil registró este martes por primera vez más de 4.000 muertos de COVID-19 en 24 horas, informó el Ministerio de la Salud.

En pleno agravamiento de la crisis sanitaria, el país, de 212 millones de habitantes, contabilizó 4.195 muertos, con lo cual el total se eleva a 336.947 óbitos en más de trece meses de pandemia.

Este martes se contabilizaron además 86.979 nuevos contagios, llevando la cifra total a 13,1 millones.

Brasil es el segundo país con más muertos y con más contagios, superado solo por Estados Unidos.

En los primeros seis días a abril, el número de óbitos asciende a 15.432, manteniendo la tendencia de marzo, el mes más letal hasta ahora, con 66.573 muertos, más del doble del récord anterior.

El promedio diario sobre siete días es de 2.757 fallecimientos, el más elevado de lejos actualmente en el mundo. 

Los especialistas afirman que en las próximas semanas la nación podría atravesar un escenario más sombrío, con los hospitales desbordados, la vacunación avanzando a paso lento y el gobierno de Jair Bolsonaro rechazando la aplicación de una cuarentena, debido a sus impactos económicos negativos.

El incremento de muertes está generando escenas difíciles en ciudades como Sao Paulo, la más rica y poblada del país, donde fueron habilitados autobuses escolares para cargar cuerpos y se están realizando entierros nocturnos para atender la demanda. 

La campaña de vacunación, que comenzó de forma lenta en enero y que ha sido objeto de una disputa política, ha avanzando en los últimos días, aunque el país aún no garantizó la cantidad necesaria de dosis para aumentar el ritmo actual.

Hasta la fecha, 20 millones (9,8% de la población) de personas recibieron la primera dosis y 5,8 millones (2,7% de la población), la segunda.

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