Científicos de Belo Horizonte en Brasil han detectado una variante nueva y potencialmente peligrosa del coronavirus. Según detallaron, la nueva cepa tiene una combinación de 18 mutaciones nunca antes descritas en Sars-CoV-2.

Entre estas mutaciones se encuentran algunas compartidas con las variantes brasileñas P1 (originadas en Manaos) y P2 (Río de Janeiro), con la sudafricana (B.1.1.351) y con la británica (B.1.1.7.), todo asociado con una mayor transmisión, informa O Globo. 

También se investiga el riesgo de empeoramiento de COVID-19. Conocidas por sus complicados acrónimos, las nuevas variantes de Sars-CoV-2 son preocupantes, entre otras razones, porque se replican mucho más rápido que los virus que causaron la primera ola de la pandemia en 2020. Las variantes P1, P2 y B.1.1. 7 tienen mutaciones E484K y N501Y. No solo facilitan el contagio, pueden ayudar al coronavirus a escapar del sistema inmunológico.

Según detalla el medio brasileño, todo indica que el ahora revelado en Minas Gerais tiene la misma capacidad, ya que tiene el arsenal genético para hacerlo.

Los científicos ya habían advertido que en una transmisión incontrolada como la de Brasil, era probable que surgieran más variantes del virus, dando más fuerza a la pandemia. Es un círculo vicioso. Cuantas más variantes, mayor es el riesgo de transmisión y también que el virus puede escapar de las vacunas.

La nueva variante, que puede llegar a denominarse P4, parece tener el mismo origen que P1 y P2, dice el coordinador del estudio, Renato Santana, de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG). P3 surgió en Filipinas.

La nueva cepa fue descubierta por investigadores del Laboratorio de Biología Integrativa del Instituto de Ciencias Biológicas de la UFMG y del Sector de Investigación y Desarrollo del Grupo Pardini, en colaboración con el Laboratorio de Virología Molecular de la Universidad Federal de Río de Janeiro y la ciudad de Belo Horizonte.

"Llama la atención no solo por los puntos en común con las mutaciones en P1 (oficialmente una variante que preocupa a la Organización Mundial de la Salud), sino también por lo que se aparta de ella”, explica Santana. Las mutaciones se encuentran en la misma región que la proteína S, que es el objetivo de los anticuerpos y la mayoría de las vacunas contra COVID-19. Sin embargo, tienen diferentes intercambios de aminoácidos.

Esto significa que parece una especie de evolución del propio P1. Esto se multiplica más en personas infectadas y, con eso, tiene la posibilidad de ir cambiando de rostro.

"Parece una P1 con más adiciones, pero aún estamos estudiando", destaca Santana.

El científico señala que aunque todavía no existen estudios concluyentes que demuestren que P1 ocasiona casos más graves de COVID-19, su diseminación en Belo Horizonte coincide con el aumento de casos graves.

"Al igual que P1, la nueva variante minera tiene mutaciones en las posiciones E484 y N501 de la proteína S. Las mutaciones en N501, también presentes en la variante británica, aumentarían el riesgo de mortalidad en un 60%, según un estudio publicado recientemente en la revista Nature".

"Al principio, pensé que no había datos que indicaran un aumento en la gravedad de la infección por las nuevas variantes. Pero en ciencia siempre estamos aprendiendo y ahora vemos un aumento en la gravedad de los casos de COVID-19 en Belo Horizonte tras el aumento en la frecuencia de P1", argumenta el científico.

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