Durante los últimos días, la historia de la profesora Nabila Sadiq (38) conmocionó a la prensa de India y gran parte del mundo.

La docente de Jamia Millia Islamia había sido diagnosticada con COVID-19, en medio del explosivo aumento de casos que azota a dicho país, y a raíz de lo mismo buscó ayuda para poder tener chances de sobrevivir a la enfermedad.

A través de Twitter, Sadiq consultó si había “¿alguna cama UCI disponible? Para mí”.

Pero la ayuda no pudo llegar a tiempo debido al colapso del sistema hospitalario en India y terminó falleciendo una semana después que fuera diagnosticada.

Según recogió The Indian Express, la mujer se mantuvo pendiente de sus familiares hasta el último día de su vida. Esto debido a que su madre, Nuzhat (76) había sido diagnosticada por coronavirus, pero murió días después debido a complicaciones de salud derivadas del contagio.

Su padre, en tanto, había sido hospitalizado por COVID-19, pero fue dado de alta y actualmente se encuentra en cuarentena domiciliaria.

En paralelo a eso, la mujer fue ingresada a una cama UCI, pero ya era tarde. Sus niveles de oxígeno habían disminuido considerablemente.

“Después de una tomografía computarizada, el médico dijo que sus pulmones estaban dañados”, dijo Waqar, uno de sus estudiantes que, además, reveló que, tras conocer del contagio de su maestra, llamó a “todos los hospitales para conseguir una cama de oxígeno”.

Ya recibiendo atención médica, el equipo sanitario que la atendió confirmó que Nabila Sadiq no respondía favorablemente a los medicamentos ni a los tratamientos con oxígeno, por lo que terminó por morir durante el lunes 17 de mayo, pasadas las 23 horas.

Ella era una buena amiga y una gran estudiosa. Veía sus seminarios en línea y admiraba su trabajo. Ella era jovial y yo amaba su inocencia infantil”, dijo la profesora Manasi Singh, profesora de la Universidad Central de Gujarat, en relación a la sensible pérdida que ha enlutado a una comunidad académica y que sigue dando cuenta de la gravedad de la pandemia en India.

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