France Presse

El arzobispo de Lima, cardenal Juan Luis Cipriani, condenó el miércoles los abusos sexuales a menores cometidos en Perú por miembros de la Iglesia Católica a quienes pidió que se les "ate una piedra al cuello" y se les "envíe al fondo del mar".

"Siento el deber de expresar una condena total cuando vemos que algún miembro de la Iglesia está involucrado en abusos sexuales contra gente menor", dijo Cipriani en momentos en que un libro reveló que miembros del Sodalicio de Vida Cristiana fueron víctimas de abusos, cuando eran menores de edad, por parte del fundador de este movimiento laico reconocido por El Vaticano.

"Hay que respetar el mandato de Cristo :'No matarás y el que haga daño a un niño que le cuelguen una piedra de molino y lo envíen al fondo del mar'", señaló el cardenal, citando la Biblia, durante la homilía previa a la procesión del Señor de los Milagros. La fiscalía peruana empezó a investigar los casos de abusos sexuales perpetrados por jerarcas del Sodalicio, luego que una denuncia incluyera a Cipriani por presunto encubrimiento.

"Como Pastor de esta Iglesia doy la cara (...) No permitamos que falsos moralistas pretendan maltratar a la Iglesia", aseguró el prelado. Las denuncias contra el fundador del movimiento laico Sodalicio de Vida Cristiana, Luis Fernando Figari, provocaron revuelo en Perú. El caso es investigado bajo reserva por El Vaticano, que el 22 de abril encargó al obispo peruano de Chota, Pablo Urcey, "verificar la autenticidad de todas las acusaciones" a Figari "por comportamientos impropios".

Las acusaciones están documentadas en el libro 'Mitad Monjes, Mitad Soldados', de los periodistas Pedro Salinas y Paola Ugaz, que se presentó el pasado jueves. "Se ha abierto una investigación y, si es necesario traer a la persona (Figari) a Perú, lo haremos", dijo a la prensa el fiscal de la Nación, Pablo Sánchez.

Salinas compara el caso de Figari con el del fundador de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel, y con el del sacerdote chileno Fernando Karadima, este último hallado culpable de abusos sexuales, según El Vaticano. El movimiento al cual el Papa Juan Pablo II reconoció en 1997 como "Sociedad de Vida Apostólica Laical", ha pedido perdón por los hechos. 

Figari, hoy de 68 años, fundó el Sodalicio en Perú en 1971. Reclutaba a adolescentes de colegios privados de clase alta. El movimiento se ha expandido a Colombia, Chile, Argentina, Brasil, Estados Unidos, Costa Rica, Ecuador e Italia. Según el Sodalicio, Figari está en Roma en estricto retiro, y lamentan que no haya cumplido con la "obligación moral" de salir a aclarar las cosas. 

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