Este lunes, cerca de las 9 pm hora Washington, el presidente Donald Trump dará a conocer en la base militar de Fort Myer la nueva estrategia de EE.UU. para resolver la guerra de Afganistán. Un conflicto bélico que parecía una victoria fácil para el gobierno del presidente George W. Bush pero que se ha convertido en un sangriento conflicto y en una pesadilla interminable para EE.UU.. 

Los talibanes ya exigieron a la nueva administración que retirara las tropas sólo dos días después del cambio de mando y hace una semana enviaron una carta abierta a Trump indicando que un regreso a casa “apartaría a las tropas estadounidense del peligro” y supondría “el final de una guerra heredada”.

Sin embargo, según medios estadounidenses se espera que la Casa Blanca considere justamente lo contrario: el envío de cerca de 4 mil nuevos efectivos para tratar de dar un impulso definitivo a lucha contra los insurgentes en Afganistán. 

Aquí los números más destacados sobre un conflicto que tiene a Afganistán al borde del colapso: 

El 7 octubre de 2001, EE.UU. encabezó una coalición internacional que invadió a Afganistán, luego que el régimen talibán se negara a entregar al jefe de al-Qaeda, Osama Bin Laden. Esta misión buscaba destruir a Al Qaeda y expulsar a los talibanes, pero 16 años después estos objetivos están aún incumplidos. Esta sería la guerra más larga que Washington ha liderado hasta la fecha. 

El 40% de Afganistán está dominado por los talibanes -el 80% del sur del país, mientras que las fuerzas gubernamentales controlan tan solo el 57% del territorio, especialmente aquellos distritos que tienen una mayor densidad de la población, de acuerdo con el Informe del Inspector Especial para Afganistán (SIGAR, por sus siglas en inglés).

Más de un millar de uniformados afganos han fallecido en los tres primeros meses de 2017, según El País de España. 

Unos 8.400 soldados estadounidenses están aún en suelo afgano, unos 3.300 soldados más de los que señaló Barack Obama en octubre de 2015. El ex presidente de EE.UU. anunció que el contingente sería de 5.500 a fines de 2016 o a comienzos de 2017. 

EE.UU. llegó a tener en 2011 un máximo de 100 mil militares en combate. Desde entonces, este número se ha ido reduciendo.

Por su parte, 13 mil efectivos de la Alianza Atlántica (OTAN) están en terreno cumpliendo tareas de capacitación y asesoramiento.  

Solo en 2016 hubo 3.500 civiles fallecidos, de acuerdo con Naciones Unidas.

Un 43% aumento en 2016 la producción de opio, respecto a 2015, el mayor fracaso para las partes involucradas en el conflicto. Estos ingresos financiarían un 15% de las actividades de los talibanes. Este país es el origen del 80% de la heroína del mundo, según el informe SIGAR.

Unos 714.000 millones de dólares habría sido el gasto de Estados Unidos entre labores de reconstrucción y esfuerzo bélico. 

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