Si "solamente tuviéramos una primera dama, el mundo sería perfecto", esta estrofa compuesta en honor a Melania Trump y ahora hecha realidad, sonaba este miércoles en Sevnica, su ciudad natal en Eslovenia, que espera beneficiarse de esta nueva fama.

Los cuatro miembros del grupo folclórico Slavcek (Pequeño Ruiseñor) vivieron un instante de gloria en esta localidad de 5.000 habitantes, donde nació y creció la tercera esposa de Donald Trump.

Bajo una bandera estadounidense izada para la ocasión, al lado de la europea y la eslovena, los músicos entonaron la canción compuesta hace unos meses para Melania: "De Svenica derecho a la cumbre del mundo, porque ella tuvo vista para el esposo perfecto (...)".

La exmodelo Melania Knavs, de 46 años, nació y pasó su infancia en esta ciudad entonces situada en la exYugoslavia comunista, a un centenar de kilómetros de Liubliana, la capital.

El fabuloso destino de Melania, que no ha vuelto desde hace años a Eslovenia, aunque sigue hablando inglés con acento, parece no obstante suscitar reservas entre los habitantes de este pueblo, dominado por un pequeño castillo medieval tan inmaculado como la Casa Blanca.

Sólo unos 50, como máximo, se dieron cita en el Café central para celebrar la victoria del republicano Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos.

"¡Bravo, bravo, hemos ganado!", lanzó un hombre que propuso un brindis matinal a la salud del nuevo presidente y su esposa.

Durante la campaña, Melania Trump optó por un papel discreto, tratando de dar una imagen menos agresiva de su marido, 24 años mayor que ella.

Reconocimiento internacional

"La campaña de Donald Trump ya ha sido beneficiosa para Sevnica, los periodistas afluyeron a la ciudad. Estoy convencido de que las cosas sólo podrán mejorar ahora", aseguró Janko Rezec, uno de los clientes del café que se presentó como un amigo del padre de Melania Trump.

Los padres de Melania viven entre Nueva York y su chalet de Sevnica.

"En cierta forma, Eslovenia tiene ahora una primera dama", dijo el primer ministro centrista Miro Cerar, esperando que Trump pueda estar ahora "mejor informado de los acontecimientos en Eslovenia", un pequeño país de dos millones de habitantes.

La victoria del republicano es "muy importante para nosotros puesto que somos un pequeño país de Europa central. Sevnica es una pequeña ciudad y los acontecimientos como este contribuyen a nuestro reconocimiento internacional", dijo el alcalde Srecko Ocvirk.

Este último no dio abasto en estos últimos meses para atender a todas las peticiones de los periodistas y para promocionar su ciudad.

Como inocentada, el alcalde anunció incluso que Donald y Melania Trump iban a venir a comprar el castillo de la ciudad y a inaugurar una estatua en honor a ella.

Los medios eslovenos empezaron a imaginar una calle "Melania Trump" en Sevnica, o incluso cambiar el nombre de la escuela dirigida por una antigua compañera de clase de la próxima primera dama.

Pero Valentina, una desempleada de 52 años, cree que este entusiasmo es pasajero. "Trump nunca se ha preocupado de Europa, no estoy segura de que ella (Melania), en tanto que eslovena, puede influir en nuestro favor".

Donald Trump tampoco parece seducir en Eslovenia, donde menos del 25% de los electores aseguraron que votarían por él, en un sondeo publicado en octubre.

Publicidad