Estados Unidos lanzó este jueves la bomba convencional más poderosa de su arsenal: un artefacto de 9,5 toneladas conocida como MOAB (Munición de Golpe de Aire Masivo) y también por el temible nombre de "la madre de todas las bombas"

La MOAB supera con creces a la 'BLU-82', apodada como daisy cutter o "segadora de margaritas", que era considerada como la bomba clásica con más potencia hasta el año 2000.

La "segadora de margaritas" se empleó en la guerra de Vietnam para abrir claros en la selva y permitir el aterrizaje de helicópteros, luego fue modificada y se utilizó en Afganistán.

El objetivo de la "madre de todas las bombas" no es despejar terrenos, sino que destruir búnkers, túneles y cuevas subterráneas.

Bomba guiada

Para mayor precisión en el ataque, la MOAB está guiada por satélite y el explosivo es tan poderoso que forma un hongo visible a kilómetros de distancia, similar al de una bomba nuclear.

La bomba detona por encima de la tierra para un impacto máximo en una amplia zona y contiene una alta cantidad de nitrato de amonio y aluminio en polvo, publica BBC.

La bomba, no obstante, está muy lejos de provocar el tipo de destrucción que causan las bombas atómicas, como la que arrojó Estados Unidos en la ciudad japonesa de Hiroshima en 1945.

El desarrollo de la MOAB comenzó en 2002 en el laboratorio de investigación de Eglin, Florida, donde se realizó la prueba.

"Su empleo contra fuerzas terrestres puede ser devastador, es un arma psicológica", declaró un portavoz de la base aérea de Eglin cuando aún era diseñada.

En efecto, la explosión es tan masiva que una de las principales razones para usarla -o amenazar con su uso- es psicológica.

Así es el lanzamiento y explosión de una bomba MOAB.

La bomba MOAB es tan grande que solo puede ser lanzada empujándola en un trineo por la puerta trasera abierta de un avión de transporte tipo C-130.

Publicidad