El presidente Donald Trump abrió el jueves otro frente de discordia en Estados Unidos al anunciar      que declarará una "emergencia nacional" para construir un muro a lo largo de la frontera con México para contener la inmigración.

Al mismo tiempo el presidente republicano aceptó firmar inmediatamente el acuerdo presupuestal que es resultado de duras negociaciones entre miembros de su partido y la oposición demócrata.

La ley deberá ahora ser promulgada por Trump.

El texto aprobado no asigna más de la cuarta parte de los fondos pedidos por Trump para construir el muro. Destina 1.400 millones de dólares para esa obra cuando el presidente había pedido 5.700 millones y, además, la ley no menciona la palabra "muro" y opta en cambio por "barrera" o "cierre".

Pero Trump no se conformará con los fondos asignados por ese acuerdo, sino que "actuará también mediante decretos -incluida la emergencia nacional- para poner fin a la crisis de seguridad nacional y humanitaria en la frontera", indicó la portavoz de la administración estadounidense, Sarah Sanders. 

"Una vez más, el presidente cumple su promesa de construir el muro, de proteger la frontera y garantizar la seguridad de nuestro gran país", dijo. 

El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, anunció que apoyaba la decisión del presidente respecto a la "emergencia nacional". 

Pero esa medida extraordinaria, que permite al presidente de Estados Unidos movilizar fondos sin pasar por el Congreso, irrita a numerosos congresistas, incluso entre las filas republicanas. 

"Declarar la emergencia nacional sería un acto sin base jurídica, un grave abuso de poder de la presidencia y un intento desesperado de desviar la atención del hecho de que el presidente no cumplió su promesa fundamental de que México pagaría por el muro", escribieron los líderes demócratas de la Cámara y del Senado, Nancy Pelosi y Chuck Schumer. 

"No hay emergencia en la frontera" con México, había dicho poco antes Pelosi, la presidenta de la Cámara. "Vamos a estudiar nuestras opciones y estaremos listos para responder de forma apropiada", añadió, sin descartar la vía judicial. 

Una ley votada en 1976, la "National Emergencies Act", autoriza al presidente de Estados Unidos a declarar una "emergencia nacional" para concederse poderes extraordinarios. Al recurrir a ese texto, Trump podría financiar el muro sin el visto bueno del Congreso y recurrir al ejército para construirlo. 

Todos los presidentes estadounidenses aprovecharon esa potestad, aunque en circunstancias distintas. George W. Bush lo hizo tras los atentados del 11 de septiembre de 2011, y Barack Obama recurrió a esa ley durante la epidemia de gripe H1N1 en 2009.

Evitar un nuevo "shutdown" 

El acuerdo votado este jueves incluye 1.375 millones de dólares para construir una nueva "barrera física" en un tramo de 88 kilómetros en la frontera entre México y Estados Unidos, menos de un cuarto de los 5.700 millones que Trump exige para construir un muro entre los dos países. 

Algunos comentaristas y congresistas ultraconservadores a los que escucha el presidente habían criticado duramente el texto antes de su paso por el Congreso, y el propio Trump se había mostrado insatisfecho con su contenido. 

Washington tiene hasta el viernes a medianoche para evitar un nuevo bloqueo presupuestario, que dejaría sin fondos al 25% de las administraciones federales. 

La voluntad de Trump de construir el muro en la frontera con México y el rechazo a su plan por parte de los republicanos provocaron recientemente el mayor "shutdown" en la historia de Estados Unidos. Durante 35 días, cerca de 800.000 funcionarios federales dejaron de cobrar su sueldo por ese bloqueo presupuestario. 

El mandatario acabó cediendo ante los demócratas y renunció temporalmente al muro para acabar con el cierre parcial de la administración. Pero este jueves demostró que no había olvidado una de las grandes promesas de la campaña electoral de 2016. 

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