Un laboratorio estatal costarricense logró detectar partículas del nuevo coronavirus en aguas residuales, lo que permitirá extender la vigilancia epidemiológica y contar con alertas de la presencia de la COVID-19 en comunidades, informó este miércoles el gobierno.

El Laboratorio Nacional de Aguas detectó la presencia del coronavirus SARS-CoV-2 en aguas servidas de un centro de detención de migrantes en muestras tomadas el 7 de mayo, cuando había 14 internos contagiados.

"Es un logro para Costa Rica contar con un programa que permita detectar el SARS-CoV-2 en aguas residuales, pues fortalecerá el monitoreo del virus en diferentes comunidades del país", dijo el Ministro de Salud, Daniel Salas, al dar a conocer el hallazgo en conferencia de prensa.

El laboratorio, adscrito a la estatal empresa de Acuaductos y Alcantarillados (AyA), comenzó a tomar muestras en aguas residuales en varios de los hospitales del país que albergan personas con COVID-19 para validar la prueba realizada. Los estudios permiten detectar la presencia del coronavirus, y más adelante podrán medir su concentración en diferentes muestras para cuantificar la carga del virus en la población estudiada, según un comunicado del Aya.

"Es una alerta temprana que nos permite saber si en la localidad (analizada) hay presencia del coronavirus", comentó Yamileth Astorga, directora del AyA. La institución aclaró que no hay evidencias de que las aguas residuales transmitan la enfermedad que desató una pandemia mundial.

Desde la aparición del coronavirus en diciembre en China, varios estudios científicos internacionales habían revelado la presencia del patógeno en las heces de pacientes. A raíz de ese hallazgo, distintos grupos internacionales encontraron elementos del genoma del SARS-CoV-2 en las aguas residuales en ciudades como París, Ámsterdam o Brisbane.

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