AFP

Donald Trump volvió el sábado a la carga contra el sistema de salud heredado de su predecesor Barack Obama tras fracasar su proyecto de reforma: dijo que el Obamacare "explotará" y prometió a los estadounidenses una nueva ley cuyas carecterísticas no precisó.

Tras varias horas de silencio, el presidente de Estados Unidos recurrió otra vez a Twitter para denunciar el sistema de seguros de salud implementado por Obama y repudiado por los republicanos.

"Obamacare va a explotar y nosotros nos uniremos para construir juntos una súper ley de salud para EL PUEBLO. !No se preocupen!", escribió en la red social.

El mandatario sufrió una dura derrota con el retiro, el viernes a último momento, de su proyecto de reforma del sistema de salud, al no lograr que los legisladores de su propio partido lo respaldaran. 

Tras el fracaso del viernes, Trump se dijo "decepcionado" y "un poco sorprendido" pero evitó atacar a los legisladores de su partido y responsabilizó a la minoría demócrata.

Señaló también que dará vuelta la página y se concentrará en su próximo proyecto: una reforma fiscal que conduzca a una reducción de los impuestos. 

En apenas nueve semanas en el poder, el magnate que asumió como jefe de Estado el 20 de enero se ha visto obligado a dar marcha atrás en dos ocasiones, tras el bloqueo por la justicia de sus decretos destinados a cerrar temporalmente las fronteras a personas provenientes de seis países musulmanes y la derrota de este viernes.

El mandatario pasó gran parte de la jornada en su club de golf de Virginia, cerca de Washington, donde debía mantener varias reuniones según equipo, que no precisó con quien.

Ante este silencio, solo roto por el mensaje en las redes sociales, el vicepresidente Mike Pence fue el encargado de transmitir a la clase política y al conjunto de los ciudadanos una imagen de confianza.

La retirada del proyecto de ley "es una victoria del statu quo en Washington (...) pero os prometo que esta victoria no durará mucho", declaró.

"Los estadounidenses quieren el fin de Obamacare", aseguró.

"Los habéis visto, el 100% de los demócratas de la Cámara (de Representantes), todos, y un grupo de republicanos bloquearon la medida", se quejó.

"Cumplir las promesas" 

A la espera de que el Congreso apruebe una nueva legislación sobre la cobertura sanitaria, Pence prometió que "el presidente Trump nunca dejará de luchar para cumplir las promesas que hizo a los estadounidenses".

Pero el mandatario ha quedado debilitado tras sufrir la dura derrota el viernes cuando, en el último momento, se vio obligado a retirar su propuesta ante la falta de apoyo de su partido.

Además, en un revés personal para un presidente que llegó a la Casa Blanca prometiendo usar sus cualidades como negociador adquiridas a lo largo de su carrera empresarial para lograr aprobar de sus planes de gobierno.

El diario The Washington Post atacó frontalmente al presidente este sábado en su editorial.

"La próxima vez que alguien asegure que un empresario administrará mejor el país que un político experimentado, que recuerde esta semana", señaló. 

"Trump no debería imaginarse que los estadounidenses enfadados harán recaer las responsabilidades en los demócratas, que están bloqueados y completamente por fuera del poder, si es el presidente mientras el sistema se  desploma", añadió el diario.

La llamada ley "Obamacare", firmada en 2010, extendió la cobertura sanitaria a millones de estadounidenses, pero afronta problemas de financiamiento. 

La reforma propuesta por los republicanos amenazaba con dejar fuera del sistema de salud a unos 24 millones de personas de aquí a 2026.  

"Hacer campaña es fácil"

Trump garantizó el mismo viernes girar la página y concentrarse en otra gran promesa de su campaña electoral: una reforma fiscal que reduzca los impuestos. 

"Diría que vamos probablemente a marchar muy fuerte, muy fuerte con los grandes recortes de impuestos y la reforma fiscal. Es lo que sigue", declaró a la prensa.

El mandatario se trasladó el sábado a su club de golf en Virginia, cerca de Washington, donde planeaba mantener varias reuniones según su entorno, que no brindó más detalles.

Pero, a pesar de querer cambiar de tema lo más rápido posible, el fracaso de la reforma sanitaria supone la segunda vez que Trump se ve obligado a dar marcha atrás sobre un gran proyecto en sus nueve semanas en el gobierno, después del bloqueo judicial de sus decretos migratorios.

"Hemos aprendido cosas sobre reglas muy oscuras, tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes", reconoció el viernes. "Para mí ha sido seguramente una experiencia interesante". 

Estas declaraciones dieron pie a que sus opositores le criticaran sin piedad.

El periódico The New York Times, por ejemplo, denunció la precipitación de los republicanos, que "enviaron una parodia de ley sin pasar por el laborioso proceso de audiencias y la construcción de alianzas". 

"El resultado del viernes es bueno para el país" porque mantiene Obamacare, "pero (es) humillante para los dirigentes republicanos", estimó. 

"Para Trump es un recordatorio bastante brutal de que hacer campaña es la parte más fácil"

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