La quinoa, el "superalimento" originario de la cordillera de los Andes, podría finalmente volverse asequible para todo público.

Eso después de que un grupo de científicos descifrara con éxito el genoma de uno de los cultivos más nutritivos y menos aprovechados del mundo, según un estudio publicado en la revista Nature.

Muy popular debido por su valor nutricional y ser libre de gluten, el grano se ha vuelto muy popular en los mercados internacionales hasta el punto de ser alimento imprescindible para todos los amantes de la comida saludable.

Un alimento rico en proteínas y reducido en carbohidratos.

La enorme demanda y el hecho de que la producción sea casi exclusiva de las alturas de Bolivia, Ecuador y Perú hicieron que los precios se dispararan.

Los investigadores creen que el acceso a su código genético al completo rápidamente dará lugar a más posibilidades de producción que empujarán a reducir los costos.

'Grano madre'

Los expertos aseguran que la quinoa fue cultivada por primera vez hace más de 7.000 años, en los alrededores del lago Titicaca entre Bolivia y Perú. Siglos después comenzó a ser conocida como el "grano madre" del imperio Inca.

Tras la llegada de los españoles, la quinoa fue marginada y no se buscó que fuera cultivada a su máximo potencial.

El grano crece en altitudes elevadas y temperaturas bajas, factores que limitan su producción fuera de Bolivia, Ecuador y Perú. Incluso así, algunos otros países la cultivan en pequeñas cantidades.

La quinoa se cultiva principalmente en Perú, Bolivia y Ecuador.

La composición nutricional de la quinoa es rica en proteína y moderada en carbohidratos, ademásde ser libre de gluten.

Estas características han provocado un incremento en la demanda internacional.

Los precios se triplicaron entre 2006 y 2013, principalmente porque fue adoptada como un "superalimento" en EE.UU. y Europa.

Se cree que con el nuevo descubrimiento se podrá cultivar la quinoa en otras partes del mundo.

Inicialmente hubo polémica sobre su producción y consumo. Surgieron temores de que el incremento de la demanda y precio del alimento perjudicara a comunidades de bajos recursos que dependen de la quinoa.

Sin embargo, un estudio de la Universidad de Towson sugirió que estos aumentos beneficiaron a la región.

Genoma

Un equipo internacional de científicos asegura que ha alcanzado un gran avance para entender la composición genética del cultivo.

"A través de la secuencia del genoma, hemos proporcionado la base para permitir a los cultivadores trabajar mucho más rápido y eficientemente", dijo a la BBC el líder del proyecto Mark Tester, de la Universidad del Rey Abdullah de Ciencia y Tecnología (KAUST) de Arabia Saudita.

"Ahora se podrán desarrollar más variedades de semillas aptas para condiciones distintas".

Las semillas de quinoa contienen saponinas, un compuesto amargo y tóxico que protege a la planta de predadores. Eliminar las saponinas para el consumo humano incrementa los costos de producción.

"Hemos identificado uno de los genes que creemos que controla la producción de saponinas en la quinoa, esto podría facilitar el cultivo de la planta sin saponinas. En ese caso, la semilla tendría un sabor más dulce", dijo el profesor Tester.

A los investigadores de KAUST les atrajo estudiar la quinoa por su capacidad de tolerar la sal.

El instituto saudí se interesó en este grano por su gran potencial para crecer en suelos más pobres, como los de Medio Oriente, incluyendo aquellos con un alto nivel de sal.

La semilla de quinoa tiene la particular característica de poder resistir suelos altos en sal.

Los científicos creen que el conocimiento genético ahora adquirido permitirá cultivar plantas más pequeñas y productivas que se mantengan rectas. Estos beneficios podrían obtenerse sin el uso de modificación genética.

A mayor oferta, menor precio

Quienes realizaron el estudio estiman que estos nuevos tipos de quinoa permitirán que el grano sea cultivado en más partes del mundo, y así una mayor oferta reduciría el precio.

"Si llegamos a un precio similar al trigo, se podría utilizar para la fabricación de pan y en muchos otros alimentos y productos. La quinoa tiene la oportunidad de realmente agregarle valor a la producción mundial de alimentos", dijo el profesor Tester.

Otros científicos en este campo han dado la bienvenida a la noticia.

¿Dejará la quinoa de ser una comida exótica?

"La información de la secuencia del ADN de la quinoa es extremadamente valiosa para identificar genes clave que controlan rasgos agronómicos importantes y para identificar la variabilidad genética entre los cultivos", dijo el dr. Sven-Erik Jacobsen de la Universidad de Copenhague, Dinamarca.

El aumento de la producción y la popularidad del grano podría significar que este deje de estar reservado para los amantes de la buena comida de clase media y alta de países ricos.

"Pueden seguir disfrutándolo", dijo el profesor Tester.

"Pero puede que les moleste un poco que su comida ya no sea tan exótica. ¡Todos los demás lo comerán también!", agregó.

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