El Pentágono anunció un profundo cambio en su programa para entrenar y equipar a rebeldes moderados sirios con el fin de que combatan al Estado Islámico. Así lo anunció Christine Wormuth, alta funcionaria del Pentágono. "Vamos a centrarnos en los líderes en lugar de en cada combatiente individual", afirmó Wormouth, que ocupa el puesto de subsecretaria de Defensa de EE.UU.

Para ello, el secretario de Defensa, Ashton Carter, ha ordenado al Pentágono "que proporcione paquetes de equipos y armas a un grupo selecto de líderes y sus unidades para que, con el tiempo, puedan emprender una ofensiva concertada hacia territorio aún controlado por el EI". "Supervisaremos los avances que hagan estos grupos y les proporcionaremos apoyo aéreo a medida que combatan al EI", dijo Peter Cook, portavoz del Pentágono, en un comunicado.

Insatisfacción con los resultados

Carter admitió hoy, durante una visita a Londres, que "no estaba contento con los primeros resultados del programa”, presupuestado en 500 millones de dólares. "Creo que los cambios que estamos imponiendo hoy aumentarán, con el tiempo, el poder de combate de las fuerzas que luchan contra Estado Islámico en Siria y ayudarán a que nuestra campaña logre una derrota duradera" de los yihadistas, afirmó Carter en un comunicado.

El objetivo del plan original del Pentágono era entrenar a hasta 5.400 rebeldes este año y otros 15.000 durante los próximos tres años, pero el Gobierno reconoció el mes pasado que solo había logrado insertar en el campo de batalla sirio a "cuatro o cinco" combatientes que luchan activamente contra el EI. El Gobierno estadounidense ha decidido que es mejor centrarse en líderes de los grupos que "sacar a combatientes" del campo de batalla en la guerra civil siria "y someterlos a entrenamiento durante muchas semanas", dijo Brett McGurk, el enviado especial adjunto de Estados Unidos para la coalición contra el EI. 

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