La administración ocupante rusa de Jersón, en el sur de Ucrania, indicó este miércoles que está evacuando la ciudad ante el avance de las tropas ucranianas, y aseguró que el ejército ruso "peleará hasta la muerte".

"En el puerto de Jersón comenzó el traslado de los residentes en la margen derecha a la margen izquierda del Dniéper", señalaron las autoridades en su canal de Telegram. Según las autoridades, "para ese fin se habilitaron transbordadores que trasladan a la gente de Jersón a Alyoshki y a Gola Pristan. Allí se creará un centro de emplazamiento temporal, donde los rescatistas los distribuirán por los destinos en base a los deseos de cada uno".

Hasta 60.000 evacuados

El gobernador en funciones de la región, Vladímir Saldo, llamó la víspera a la población a abandonar cuatro municipios de la ciudad de Jersón ubicados en la margen derecha del Dniéper por el peligro de bombardeos ucranianos. La Administración local espera que el número de evacuados oscile entre los 50.000 y los 60.000, según especificó este miércoles en la televisión pública rusa.

Según declaró Saldo poco después, solo en los últimos dos días "más de 5.000 personas salieron de Jersón". El gobernador interino anunció además que se prohibirá durante siete días la entrada de civiles a la región, con excepción de casos aislados.

"Solo aquellos que reciban un pase de la comandancia militar y aquellos que trabajan en el abastecimiento y servicio de los servicios comunales", dijo. Además, indicó que la Administración pública trasladará su sede de la ciudad de Jersón a la margen izquierda del Dniéper.

Inminente ofensiva ucraniana

"Todas las entidades ubicadas en la ciudad, la administración cívico-militar, todas las unidades, todos los ministerios se mudan a la margen izquierda del río. Durante este tiempo la administración de Jersón se llevará a cabo desde la margen izquierda de la región", añadió.

Por su parte, los servicios de emergencias locales denunciaron hoy que "el Ejército de Ucrania intentó el bombardeo de la ciudad de Jersón". "Los sistemas de defensa antiaérea derribaron cinco misiles", informó un representante de Emergencias, citado por la agencia oficial TASS. El vicegobernador, Kiril Stremoúsov, aseguró por su parte que el Ejército ruso "fortalece la línea de defensa".

"Nos preparamos para repeler cualquier ataque. Por ahora la situación es estable, no existe el peligro de que el enemigo se adentre en la región", añadió. Stremoúsov señaló que nadie tiene la intención de retirarse, pero se mantiene el riesgo de ataques de misiles enemigos.

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