AFP

Cuentas bancarias y diversas propiedades de Javier Duarte, exgobernador de Veracruz (este) prófugo de la justicia, fueron congelados mientras que se pidió asistencia de Estados Unidos, España y Costa Rica para determinar si tiene más bienes en esos países, informó este domingo la fiscalía general.

Un comunicado de la Procuraduría General de la República (fiscalía) detalla que los bienes de Duarte, acusado de lavado de dinero y delincuencia organizada, fueron congelados para "limitar la capacidad de acción y el uso de recursos" que le permitan evadir la justicia.

La fiscalía "aseguró 112 cuentas bancarias, cinco empresas dedicadas a actividades diversas y cuatro propiedades, como resultado de las investigaciones" contra Duarte, amigos, familiares y colaboradores cercanos, añadió el comunicado.

"A efecto de obtener información sobre inmuebles adquiridos, cuentas bancarias en el extranjero y localización de empresas y personas relacionadas con los hechos investigados, se han tenido reuniones interinstitucionales y solicitado asistencia jurídica a los gobiernos de Estados Unidos, España y Costa Rica", añadió la fiscalía mexicana.

El paradero de Duarte, uno de los políticos más impopulares de México, se desconoce desde hace casi un mes luego de que el 12 de octubre pidió separarse de su cargo, que concluía el 30 de noviembre.

La fiscalía anunció el viernes una recompensa de 15 millones de pesos (unos 721.000 dólares al cambio actual) por información que conduzca a la captura de Duarte.

Está previsto que los bienes congelados de Duarte, "presumiblemente obtenidos de manera ilícita" sean transferidos a Veracruz para que "contribuyan a reparar el daño moral" causado en ese distrito, donde varias municipalidades están prácticamente cerradas por falta de recursos, añadió el comunicado.

Duarte era militante del oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI), que lo expulsó luego de que el 18 de octubre un juez federal ordenara su su captura.

El gobierno de Duarte, que inició en diciembre de 2010, también estuvo marcado por ataques contra periodistas y un recrudecimiento de la violencia ligada al narcotráfico, con secuestros, asesinatos y extorsiones que hacen de Veracruz uno de los estados más violentos de México.

El jueves, el exgobernador de Sonora (noroeste) Guillermo Padrés, del conservador Partido Acción Nacional, se entregó ante un juez de la Ciudad de México para enfrentar cargos de defraudación fiscal y lavado de dinero, por un monto de 8,8 millones de dólares.

Otros dos exgoberadores son investigados por posibles actos de corrupción.

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